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9.3.10

Diálogo espantoso XVII


En Pueyrredón y Santa Fe, hace unos días:

ÉL - ¡Gorda de mierda, poné el guiño! la puta que te parió...
ELLA - ¿Eh...? ¿Qué te pasa?
ÉL - ¡No ves que casi te choco, pelotuda!
ELLA - ¡Andá a la mierda!
ÉL - ¡Anda a la mierda vos, malcogida!

Yo, que estaba detrás del auto del energúmeno, me quedé pensando en que si algo aún diferencia a hombres y mujeres en épocas de posliberación femenina, es la manera que cada género tiene de insultar.

Hay insultos muy de varón.
Y, a su vez, hay insultos muy de varón maleducado.
Y, también, hay insultos muy de varón maleducadísimo cuando la que se los liga es una mujer.

Un varón enojado le dice a una pobre mujer:
loca
vieja
cornuda
gorda
reventada
puta
malcogida o malco (horrible abreviatura, ¿a quién se le ocurrió?).

En cambio, ninguna mujer usaría el "reventado", el "cornudo" o el cruel "malco", por más enojada que esté.

Hay otros insultos que comparten hombres y mujeres; son los de uso indistinto, como forro, choto, boludo, andá a la mierda y sus variantes, etc.

Entre ellos, los varones, noto que usan mucho la expresión "me chupa un huevo" y el insoportable "sorete", con una entonación que carga furia en la consonante "s" y en la primera vocal "e". El acto de decir lo que se dice se acompaña, por lo general, con una expresión de malísimo olor. ¿No es lo peor de lo peor?

Quizás deberíamos recuperar, no digo el "pastenaca" o el "otario"; el "gil" o el "bolas tristes" (¿o es "bolas triste"?), pero estaría muy bien desoxidar palabras sencillas y efectivas como ... ¿idiota? ¿estúpido?... ¿o suenan casi como una caricia?
¿Y si volvemos al pito catalán?

5.1.10

Diálogos XVI


Hace un año, compramos un Gol de la época de Matusalén. No sabíamos que no es negocio comprar un auto tan viejo. Nos los vendió el señor A.
El auto no anduvo ni para atrás ni para adelante. Fuimos probamos con tres talleres diferentes, y ninguno dio en la tecla. O si daba en una tecla, a los tres días colapsaba la siguiente. Es decir: el pobre auto andaba tres días a los ponchazos para ir a parar diez al taller.
Uno de mis hijos, harto de ponerle plata, decidió venderlo. Lo llamó al señor A., y el vivillo señor A. le dijo que de ninguna manera tomaba ese auto.

Ok. Pensé yo. Mi hijo no tuvo paciencia para dialogar en buenos términos con el señor A.
Así que ayer lo llamé por teléfono yo.

- Hola, quisiera hablar con el señor A.
- Sí, soy yo, ¿quién habla?
- Soy fulanita de tal, mirá te llamo porque el auto aquel que te compramos hace un tiempo resultó un problema, así que quisiéramos venderlo.
- YA LE DIJE A TU HIJO QUE YO NO VOY A TOMAR ESE AUTO EN ESE ESTADO... (pongo mayúsculas, porque el hombrecito gritaba).
- ¿En qué estado? si el au...
- MIRÁ, QUÉ TE CREES, YO SÉ CÓMO LO VENDÍ Y VI EN EL ESTADO EN EL QUE ESTABA...
- Dejame hablar, dame cinco minutos por favor...

Y entonces pude, a las apuradas, contarle que el auto nos había dado muchos problemas y que el mal estado del que hablaba no era más que el causado por el año que pasó, que el auto no había tenido ni medio choque, que casi no transitó por las calles y que, además, se le habían arreglado unas cuantas cosas.


- MIRÁ, YO SÉ CÓMO ESTABA EL AUTO ¡¡Y ASÍ NO ESTABA!!
- A ver, decime qué le viste al auto...
- eh...
- ¿qué notaste diferente?
- ehhh, QUÉ TE CREES, ¿¿¿QUE YO LE SAQUÉ UNA FOTO???
- Bueno, entonces tendrás que creerme, ¿por qué no vas a creerme?, te estoy diciendo la verdad. Además, te estamos proponiendo que lo pongas a la venta, nada más...
- NO, NO, NO, ESE AUTO ASÍ NO LO TOMO, NI LOCO LO PONGO EN LA PUERTA DE MI CASA...
- ... pero si ASÍ nos los vendiste...
- NO, NO ESTABA ASÍ.
- ¿Me estás diciendo que soy una mentirosa?
- MIRÁ, ACABEMOS CON EL TEMA, TENGO MUCHAS COSAS QUE HACER....
- Realmente, no puedo creer que existan hombres como vos...
- SÍ, ¡¡¡EXISTEN!!!

Y me cortó.

Por supuesto que lo volví a llamar pero el cobarde desconectó el teléfono, así de fácil.
A la tarde llamé, me atendió un empleado y le dejé dicho que necesitaba terminar la conversación con él, porque me había cortado y me había dejado con la palabra en la boca.

Hoy a la mañana tampoco me quiso atender el muy cobarde, así que me fui hasta su oficina/casa.


Me atendió la empleada, me dijo que él no se encontraba, que estaba la esposa. Le dije que lo llamaba después, y cuando me estaba despidiendo, apareció muy campante, con una bolsita de repollitos de bruselas en la mano, el insoportable señor A.

- ¿Sí?
- Hola, ¿vos sos D. A.?
- Sí...
. Yo soy Estrella (je) y...
- YO NO TENGO NADA QUE HABLAR CON VOS, DESPUÉS DE TODO LO QUE ME DIJISTE AYER...
- ¿QUÉEEE? ¿de lo que te dije yo? ¿qué te dije yo?
- QUE PENSABAS QUE NO EXISTÍAN LAS PERSONAS COMO YO...
- Bueno, vos me trataste como a una mentirosa, no fuiste nada amable.
- ANDATE... ¡¡¡SOS UNA LOCA!!!
- ¿Podemos hablar tranquilos, tomar un café?
- ¡¡ANDATEEEE!!

Y el cobarde entró en el jardín de su casa. Yo lo seguí, entonces me cerró una puerta de rejas en la cara, me aplastó el brazo contra la cerradura al cerrarla y me dejó, además de al otro lado de la reja, un flor de moretón.

Desde ahí, alcancé a decirle antes de que entraba y de que viniera el portazo:

- Mirá, vine porque pensé que quizás tenías algún problema personal y ayer te agarré nervioso, ¿podemos HABLAR?
- ¡YO NO TENGO NINGÚN PROBLEMA PERSONAL!

Portazo.
Toco el timbre, de rabia, de impotencia.
Sale:

- ¡Y ANDATE PORQUE VOY A LLAMAR A LA POLICÍA!
- Llamala, acá te espero hasta que me escuches.
- ANDATE QUE TENGO TESTIGOS...
- ¿¿?? ¿Testigo de qué? ¿de tu mal trato?... ¿vos sos socio de x Club (el mismo club que yo, lo supe porque tenía la calcomanía en el auto; club conservador, de gente "correcta").
- sí.... (ahora no gritó)
- ¿y vas a misa?
- sí...
- Pues no parece...

Entró de nuevo.
Con la vena carótida que me latía de rabia (¿es la carótida?), y lamentando no ser un hombre, me quedé un rato más en la puerta, escribiendo una notita. Al rato sale el cobarde, ni me mira, se sube al auto y se va.


Termino de escribirle lo que le quería decir, para que no me quede el grito atragantado (que nunca un HOMBRE me había tratado de esa manera, que además de una ex cliente era una mujer y que no se deja a la gente con la palabra en la boca y bla bla).

Cuando estoy caminando hacia la esquina, me lo cruzo al cobarde que volvía a su casa, esta vez, sin la bolsita de repollitos. Pasó mirando hacia el horizonte, ignorándome, claro. Me di el gusto y le grité:

QUÉ POCO HOMBRE SOS.

Y me volví a casa, con rabia.

Y una vez más confirmo mi teoría.

¿Por qué, pueden ustedes explicarme, por qué, la gente más agresiva, que chumba de entraba, es la que se OFENDE cuando les decís ¡BÚ!?


He visto esto hasta el cansancio. Atacan con todas sus ganas y después se hacen los ofendidos, como si fueran carmelitas descalzas, cuando uno les DEVUELVE el chumbazo. Y te dicen "loca", o algún otro adjetivo descalificativo, como para sacarte de la cancha, sin más.

No sé si alguien terminó de leer este episodio tan desagradable. Pero a mí me hizo bien el relato.
Inspiro y expiro, me relajo, y pienso en el pobre señor A., cuando me lo cruce en el correcto club y, con mucha amabilidad, me acerque a decirle: Señor A., es usted un cobarde y un maleducado. Y veré, claro, una vez más, cómo cacarea el muy gallito.

22.6.09

Diálogo XV

Z., de 11 años, su madre y yo, mientras almorzábamos en Open Door:

Z.: Hay una cosa que no entiendo, ¿cómo sé cómo soy de verdad? porque lo que veo en el espejo cuando me miro no soy yo..., no sé cómo me ven los otros...
E y J.: .... y no, nunca lo sabrás, porque...
Z.: Y otra cosa que no entiendo, ¿cómo sé yo que el amarillo que yo veo es el amarillo que ve el otro? ¿Mirá si, por ejemplo, el verde para mí es en realidad el azul para vos?
E y J: .... mirá si sos daltónico...
Z.: ... y otra más: por ejemplo este momento ya pasó, se fue...qué rara es la vida... (silencio...) ahora estoy hablando y ¡zas!, el tiempo se fue y...
E.:: ¿Estuviste leyendo a Heráclito, vos?
Z.: ¿¿A quiénnn??
E. (entusiasmada): Mirá lo que escribió Borges:
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es ot ...
Z.: ... ehhh..., ¿¿pedimos helado de postre?? ¡¡sí, por favor!!

5.5.09

Diálogo XIV


– ¿Yo estoy tan gordito como ése que está allí?
– ¿Cuál?, ¿¿el de la camisa celeste que está lambeteando un helado de chocolate??
– Seee, aquel gordazo...
– ¡¡No!! Vos sos muuuuucho más gordo...
– ¿¿Quééé?? Vos está loca, andá...
– Ay, Gordo, me parece que vos tenés anorexia al revés.
– ¿¿eh??
– Sí, ¿viste los anoréxicos? se ven siempre con kilos de más, bueno, vos te ves siempre con kilos de menos, ¡te falla la autoimagen!

19.11.08

Diálogo XIII (el mejor...)

Estrella, Lucía y Benicio, que tiene cuatro años, pero que habla como si tuviera dos):

Lucía: ¿Qué otra canción sabés?
Bemicio: mmm, no té, ¿cuál querés?
Estrella: ¿la de Osías el osito?
Benicio: ¡tíííí!!!
♪♪ Osías el osito en mameluco paseaba por la calle Chacabuco ...
Lucía: A ver... ¡¿la del sapo Pepe?!
Benicio:¡¡tíííí!!
Le digo Pepe vení y él salta, salta ,
Pepe tomá y él salta, salta,
Pepe pará y él salta, salta,
te vas a marear, te vas a marear.
Benicio: ¡Ahora es mi turno, es mi turno! ¿Sabén la de los Mosquitos?
Estrella y Lucía: ¿cuál de los mosquitos? mmm... ¡no! A ver, cantala...
Benicio: ♪♫ Quitás no tea el vino quitás no tea el postre quitás no sea ♪ ♫ no sea nada pero hay tanta belleza tirada en la mesa desnuda toda rebalsaaaaada...♪♪
Estrella y Lucía: ¡¡Los Piojos, no los Mosquitos, ¡¡jajajaja!!
Benicio: ¡Uy, tí!... es de una nena que le dolía la panzta porque comió mucho postre... Pero no era nada... Quitá no era nada...quitá...

29.10.08

Diálogos XII: en la calle

- ¡Estrella! ¿Estrella!
- ¡Hola!
- ¿Qué tal, Estrella? ¡Hace tanto tiempo que nos nos vemos...!
- Sí, es cierto, la última vez apenas pudimos conversar, había tanta gente, ¿te acordás?
- ¿Cómo va tu vida, Estrella? ¡contame!... taraririri taraririri tararariri... ¡ay!, disculpá...
- ... (gesto de: ok)
- ¿Hola? ¿Hola, hola? ¿¿HOLA??
- .... (gesto de: dale, que estoy a mil)
- Ah, sí, sí, te escucho bien... ¿hola? ¿vos me escuchás? me parece que no tengo señal acá... ahora sí: decime...
- ... (gesto de: qué pesadilla)

- bla, bla, bla, ...
- ... (gesto de: no puedo creer esto, me voy a la mierda)
- Ja, ja, ¿en serio? ¿¿hola?? es que hay mucho ruido acá...
- ... (gesto de bye bye adiós)
¡Ta luego!, nos vemos...
- ¿¿eh?? sí, no... , disculpá, ... a ver, qué mala señal... ¡Estrella!... ¡pará!

Como dice mi hija Lucía, ahora conviene más llamar al celular de un amigo cuando querramos conversar largo y tendido, sin interrupciones, porque vale más la persona a través del celular que en vivo y en directo.

4.9.08

Diálogos XI

– Ahora vamos a tomar el tren y vas a ver un montón de gente.
– ¡Qué divertido!
– Pero, ¡ojo! No hables con ¡¡¡nadie!!!
– ¿Con nadie?
– Ni digas cómo te llamás, ni a qué colegio vas, ni dónde trabaja tu papá, ¿oíste? ¡NADA! Si alguien te pregunta algo, vos, ¡muda!
– Buuuueno (puchereando).

L. es la madre de una niña que es un sol. Tiene cuatro años y derrocha simpatía, como dice la canción de Calamaro. Lástima que ya no sean tiempos de brindar por ella.
Entiendo el temor de L., no está el horno para bollos, pero no deja de parecerme cruel este diálogo que escuché hace unos días. El peligro está en el afuera, así se enseña y así se aprende, aunque no nos demos cuenta de todo lo que nos estamos perdiendo por vivir así, muertos de miedo. ¿Los otros son "los malos", la "calle" es siempre el peligro donde debemos silenciarnos, inmovilizarnos y caminar con la mirada atenta y los puños apretados?
Por mi parte, no acepto las reglas de este nuevo juego.

19.8.08

Diálogos en espera X

Fin de semana largo en el campo de unos amigos.
Estamos por pegar la vuelta, cuando nos llega un mensaje de texto con el aviso de que nos esperan ocho kilómetros de cola en la autopista.
A ver, pongamos el noticiero, dijo el dueño de casa.
Telefé, único canal que funciona ahí. Somos cuatro adultos y un niño intrépido, de 8 ó 9 años.
¿Por qué cortan la ruta?, ¿y si una ambulancia quiere pasar?, ¿y si alguien quiere ir al baño?, ¿y por qué no protestan frente a la casa del que tiene la culpa? Ajá. Y sus padres le contestan, una a una, sus insólitas curiosidades, al tiempo que el noticiero avanza con el problema de las mafias y las drogras.
¿Qué es "narco"? –preguntó el intrépido–, ¿y por qué dicen Argentina NAAARCO?
Al rato empieza el programa de Susana, y mientras esperamos que el corte se levante, seguimos con el envión televisivo. En el living, una mujer doble pechuga (o triple o cuádruple, no sé cómo llamarla), siliconada de punta a punta, que busca escandalizar en cada afirmación del tipo: "me hice 24 operaciones" y bla bla bla.
¿Qué es eso? pregunta esta vez no el niño, sino el más acérrimo enemigo de la tele... a ver, ¡¡poné más fuerte!!
- Ajááá, le dice su mujer, ¿ves? Sos la prueba viviente de lo errado de tu teoría: la tele-le-da-a-la-gente-lo-que-a-la-gente-le-gusta-ver. Acá estás vos, haciendo shhh para escuchar al esperpento, mientras decís "no puedo creer lo que estoy viendo".
Uy, tenés razón.
La triple pechugona ahora habla de su show musical, berreta y bizarro.
¿Qué quiere decir "sadomasoquismo"? pregunta, inquieto, el niño atento.
¿Tiene un piercing en el clítoris? ¿Dónde queda el "clítoris"? insiste el curioso.
Corte.
En las propagandas, vemos avances del noticiero de la noche: asesinatos, juicio Cromagnon, captura de un genocida, asaltos, más sobre el triple homicidio, choques, incendio en alguna ruta del interior...
Así están las cosas país, y se las hemos contado. Mientras, yo pienso en el pobre niño, que ha sumado, sin para qué, nuevas palabras a su vocabulario infantil.

12.6.08

Diálogo (IX) con mi futura ex clienta

- Mirá, quiero que corrijas sólo lo que está mal, ¿sí?
- Sí, claro.
- Digamos las faltas de ortografía, ¿sí?
- Por supuesto (qué obviedad).
- Algún tiempo de verbo, ¿sí?
- ... (y dale con el ¿sí?)
- Aunque estoy segura que están bien, ¿sí?
- Ajá... (para que me contratás, che..., además, se dice "de que").
- Pero ¡¡no toques la puntuación!!, ¿¿sí??
- (no me grites, mujer, que estoy acá). Bueno, a menos que...
- No, no, no, ni una coma, ¿¿sí?? La puntuación está perfecta, ¿sí?
- Mmmm..., ¿y la sintaxis? (ahora te quiero ver...).
- NOOOO, la sintaxis es hermosa, ¿sí? (Ah, bueno, está loca...).
- Me parece que me va a resultar un poco difícil corregir sin corregir, ¿sí? (¡ay! se me escapó ese sí: ¡horror!), si querés lo vamos viendo a medi...
- NOOOO, lo necesito para mañana, ¿sí?
- ¿Sí?, ehh, ¡No! para mañana imposible, estoy con mucho trabajo (¡faltaba más!).
- Me dijeron que trabajabas rápido (¿¿por qué hace pucheros??).
- S querés te recomiendo a alguien (a ver a quién le arruino el día...).
- Pero alguien que hago lo que yo le diga, ¿¿sí??
¡NO! ¡y no se dice ¿¿síííí?? como quien ordena "cambio y fuera".

29.5.08

Diálogos VIII (3 + 4 + 2 = ?)

– Anoche salí con una mina.
– ¿Qué tal?
– Y... 3, 3, 2, no pasó nada.
– En cambio yo estoy a mil con M. No sé si decirte 4, 4, 3 ó 3, 5, 3.
– Bueno, hay chances.
– Sí, hay chances.
La cosa es así, según estos dos amigos me explicaron después.
Tienen un sistema de clasificación propio para clasificar mujeres, patentado y probado:
Físico: 1 a 5.
Inteligencia: 1 a 5.
Onda: 1 a 5.
Semejante taxonomía los releva de detalles innecesarios; bastan tres numeritos para que el otro sepa cómo marcha sus vida amorosa. Para qué tanto bla bla.
Yo no estaría tan segura.
Qué pasa, por ejemplo, con las subjetividades, los puntos de vista, el estado de ánimo o la ley de las compensaciones. La incógnita no se resolverá siempre de la misma manera, porque habrá:
Ecuaciones tramposas: 1 - 1 - 5.
Ecuaciones dramáticas: 5 - 5 - 1.
Ecuaciones tibias: 2,50 - 2,50 - 2,50.
Ecuaciones gloriosas: 5 - 5 - 5.
Ecuaciones sorprendentes: 1 - 5 - 5.
Ecuaciones pasajeras: 5 - 1 - 2.
Ecuaciones ciclotímicas: 5 - 4 - 4, virando hacia el 2 - 2 - 1, para subir a un 4 - 3 - 5 en cuestión de minutos.
¿Existirá la ecuación perfecta, garantía de la perfecta felicidad?

17.4.08

Diálogos VII

– Alumnas: una novedad, la Real Academia acaba de incorporar al Diccionario la palabra inglesa "iceberg". Se debe pronunciar al modo español: i -ce- berg.
– Pero, profesora, ¡es horrible!, ¿quién va a decir i-ce-berg?
– Tienen razón, por eso... yo digo "témpano".

10.4.08

Diálogos VI

Una mañana inmejorable: la temperatura justa, la brisa suave, el cielo de un intenso azul. Hay perfume a verano en el otoño tardío, que redobla esta ráfaga exultante de alivio que siento apenas salgo del consultorio del dentista: sensación de deber cumplido.
Decido que la mañana se merece un café; elijo la vereda, bajo un tilo añoso. Me atiende un chico de unos veinte años, de quién sospecho que está, como yo, en un buen día.
Casi cuando estoy por irme, una familia se ubica en la mesa de al lado. Mientras el mozo se acerca a tomarles el pedido, los dos seguimos atentamente esta conversación:
- What a shame, me hubiera gustado comprarme that shoes, the black's one.
- Bueno, tomorow volvemos... y yo quiero ver the blue dress and the bag, the big one...
- No, no, la grande no, the small one is for you, ¡the big one para mí! Please, think about it, ¿pedimos coffee con medialunas?
Miro a mozo y le pido la cuenta. Él está tentando, y yo también. Nos miramos y nos sonreímos: somos involuntarios testigos de este bizarro diálogo. Y entonces un nuevo condimento redobla mi entusiasmo de esta mañana: el cruce de miradas cómplices, la sonrisas sin palabras.
Regalos de la ciudad, en plena calle.

1.2.08

DIÁLOGOS V

Después de 15 días lejos de mi amada computadora, ahora que la tengo delante de mí, la miro, apunto, tecleo, borro, vuelvo a teclar. No sé por dónde empezar. Como si necesitara calentar motores. Y no es porque no tenga nada qué decir, al contrario.
Ayer, en un bar de la costa, leí una nota donde Rodrigo Fresán confesaba que para él todo era "articulizable". No voy a volver al tema de si "escribe el que tiene un blog o solamente tiene un blog", pero sí vuelvo a decir que se mira y se piensa con la idea de después contarlo. Y todo se puede contar. Como estos minidiálogos atrapados por ahí:

(En el supermercado):
ELLA: Ya puse bananas, duraznos, ciruelas, pan... (lo que compramos todos, bah).
ÉL: ¿¿No llevamos nada de proteínas?? (y les aseguro que tenía cara de obsesivo, de esos que ingieren según los dictámenes de la pirámide alimenticia).


(En el centro comercial)
ELLA (gordita, con calzas y buzo naranja, y peinado legranesco): ¿¿te gusta esta bikini??
ÉL: Es herrrmosa, como vos...
ELLA: ¿Y ésta? (era igual, solo con flores verdes en lugar de blancas).
ÉL: Es herrrrmosa, como vos...

(En la playa)
Adolescente hablando por celular: ¡¡Tas celoso gooordo!! Naaa, ni ahí... (imaginen los gesto, obvio).
PAPÁ de la adolescente: ¿¿Qué le pasa a tu novio??
Adolescente, una vez que apagó el celular: Naaaa, dice que tiene miedo de que entre al agua en bolasss, porque tooodos me van a mirar... pooobre, ¡he is so jealous! (sigan imaginando los gestos, plisss).

(Otra vez en la playa)
Madre: ¡Vení para acá mocoso de mierrrda!
Mocoso de mierda: Ni en pedo... vení vos.

26.11.07

Diálogo IV

Entro en la librería buscando un libro para regalar; espío el último de Sergio Bizzio, pero no lo compro. Pido una extravagancia, entusiasmada por una reseña de Rodrigo Fresán ..., $110; elijo no arriesgarme. Me decido por una novela de Cheever, traducida por Juan Forn. Y me pongo a conversar con el chiquilín de bachín, que está detrás del mostrador:
- "No vale la pena leer a Bizzio, y me tiene sin cuidado lo que recomienda Fresán, a mí me gusta leer cosas oscuras, dolorosas, densas... Cheveer no alcanza, mucho bla bla bla, pero no se animó a más, hay que leer a Pavese, que se suicidó, ¡eso es literatura!".
Les juro que fue más o menos así (palabras más, palabras menos). Entonces pensé: pobre pibe, lo que le falta y lo que le espera si a esta edad temprana desprecia a Cheever porque no apretó el gatillo.

4.10.07

Diálogo III

- ¡Hola, Estrella! ¿Así que estuviste en Barcelona?
- ¡Sí! en el casamiento de...
- ¡Ah! Yo estoy esperando a mi novio (en realidad, su marido, pero ella dijo "mi novio"), que se fue con nuestros hijos para allá. Hace como veinte días que no los veo.
- Mirá, vos, ¿y qué...
- Porque el padre tiene que estar con los hijos, es muy pero muy importante, que estén juntos sin la madre, que conversen, es muuuuy importante, muyyyy, che, muuuuy.
- Sí, claro, qué bien, así que ya vuelv...
- Ý yo le decía, mirá, para qué vamos a guardar la plata, ¿para que después la disfruten ellos? No, no, no, y si nos quedamos en la lona, y bueno, quién te quita lo bailado...
- Sí, claro. Sabrás que estuve con tus amig...
- Porque al final, tanto laburar, para qué, mejor disfrutar ahora, porque mañana qué sabés lo quepuedepasarporquequéquerésquetedigaesmuuuyyyyimportante,peromuuuyyy
importantequeloshijosesténconelpadreahílosquierovernolesquedaotraqueconversar
yconversarylaguita,bueno,che,eslodemenos,yalosquierovernolesquedaotraqueconversar
ylaguita,bueno,eslodemenosdiosproveráblablablablablablablablablablablablablabla.
- Ajá
- bueno, nena, así que todo bien.
- sí, s...
.-bueno, chau, me voy que tengo mil cosas que hacer.

¡¡¿¿Para qué me pregunta lo que no le interesa!!?? ¡¡¿¿Para qué me cuenta lo que no me interesa!!??

7.8.07

En dulce diálogo

- Mamá, ¿ me comprás patitas de pollo?
- No, patitas de pollo, no, mami te va a hacer una rica polentita con tuco.
- No, qué asco, yo quiero patitas, ¡quiero ¡pa- ti- tas! ¡¡QUIERO PAAATITASS!!
- Shhhhhhhhhh..., no grites, mirá cómo todos te miran y piensan: mirá ese nene, es muuuuuy maleducado.
- Y a mí qué me importa ¡¡¡¡¡QUIERO PATITAS O NO TE DEJO MOVER EL CARRO Y TE TIRO TOOOODOO!!!!!
- No, amorrrr, vamos a comer polentita con la tía que seguro nos está esperando en casa...

- ¡Qué espere, la tía, a mí que me imporrrrrta, ¡quiero patitas, quiero patitas, quiero patitas, quiero patitas, QUIERO PA-TI-TAAAAAS!
Corrió a la góndola, agarro dos paquetes de patitas y las chantó en el medio del carro. (Ahora se arma, pensé yo).

- Ay, nene, mirá que sos, ¿qué va a pensar la señora, eh? ¿¿qué va a pensar??
Que tu nene es insoportable y que si no lo frenás ya, dentro de dos años aparecerás asesinada en la góndola de los congelados.

29.6.07

Diálogos

En el gimnasio:

- Hay distintas interpretaciones de LOST...
- ¿Lot? ¿Qué es Lot?
- No: L O S T, L O S T (¿¿esta mina está jodiendo??)
- ¡Ah! ¿Loooost? ¿Y qué es eso?
- ¿No sabés? ( ¿¿vive en otro planeta? ¿¿no tiene tele, radio?? ¿no mira la sección Espectáculos? ¿¿¿no tiene amigos adictos a Lost???).
- Ay, no, ni idea... ¿y de qué se trata?
- ... (que le conteste otro, ¡yo no le pienso explicar!).