"No te preocupes, ya va a pasar", aunque se sepa que tal vez no.En rueda de amigos, come aceitunas sin dejar de hablar. Los demás lo miran pero no lo escuchan, sólo esperan que escupa el próximo carozo.
Ahí va la niña que hoy aprendió a patinar.
Rabia al darse cuenta de que aquel al que no estima está leyendo a su autor preferido.
En plena discusión, él grita: "¡Bueno, ese es TU punto de vista!", como si ella no lo supiera.
Arrepentimiento frente a un plato de ravioles con salsa fileto ahora que ve el bife de chorizo con papas fritas del hombre que come a su lado.
La pareja relata sus peripecias a dos voces; cuando ocasionalmente se enciman, se corrigen con una sonrisa y vuelven a empezar.
Un linyera zigzaguea por la calle; unos lo esquivan con miedo; otros, como si nada.
Se siente orgulloso de su don de ubicuidad.
De golpe, la certeza de saber que no nos entendemos.
Una mujer le dice a otra: "Estás con mala cara, ¿dormiste mal?".
En plena discusión, él grita: "¡Bueno, ese es TU punto de vista!", como si ella no lo supiera.
Arrepentimiento frente a un plato de ravioles con salsa fileto ahora que ve el bife de chorizo con papas fritas del hombre que come a su lado.
La pareja relata sus peripecias a dos voces; cuando ocasionalmente se enciman, se corrigen con una sonrisa y vuelven a empezar.
Un linyera zigzaguea por la calle; unos lo esquivan con miedo; otros, como si nada.
Se siente orgulloso de su don de ubicuidad.
De golpe, la certeza de saber que no nos entendemos.
Una mujer le dice a otra: "Estás con mala cara, ¿dormiste mal?".
No, le contesta la ojerosa. Por las dudas, esa noche se va a dormir muy temprano y nadie entiende porqué.
Sentada frente a un plato de verdes vegetales: como si con cada bocado estuviera rezando un padrenuestro.
Quiere dar por terminada la conversación, entonces camina lentamente hacia la salida mientras ensaya exclamaciones de despedida; así y todo, no puede escapar.
Como no sabe qué decir, no dice nada.
Suena el teléfono y nadie atiende, al rato se miran y se dicen: "atendé vos".
El viejito al sol, hasta que alguien se acuerde de guardarlo.
"¿Dormiste?"
" No, dormité...", contesta, ignorando los resabios del temblor de sus ronquidos.
Encontrar un trébol de cuatro hojas iluminó su día.
"Hacé lo que te digo, andá a verlo a X, dale, anotá el teléfono...". Se contesta que sí, como se les contesta a los locos, y se hace un garabato en el papel, aunque no ande la birome.
Observar con compasión a un grupo de turistas agobiados por el calor y la espera, y preguntarse quién diablos los mandó.
Quiere dar por terminada la conversación, entonces camina lentamente hacia la salida mientras ensaya exclamaciones de despedida; así y todo, no puede escapar.
Como no sabe qué decir, no dice nada.
Suena el teléfono y nadie atiende, al rato se miran y se dicen: "atendé vos".
El viejito al sol, hasta que alguien se acuerde de guardarlo.
"¿Dormiste?"
" No, dormité...", contesta, ignorando los resabios del temblor de sus ronquidos.
Encontrar un trébol de cuatro hojas iluminó su día.
"Hacé lo que te digo, andá a verlo a X, dale, anotá el teléfono...". Se contesta que sí, como se les contesta a los locos, y se hace un garabato en el papel, aunque no ande la birome.
Observar con compasión a un grupo de turistas agobiados por el calor y la espera, y preguntarse quién diablos los mandó.
Foto: Gualterio Pulvirenti












