26.10.09

Una educación sentimental

Cineclub, de David Gilmour

Resulta que el hijo del pobre David está harto del secundario. No le gusta, no hay caso. Colecciona malas notas sin que se le mueva un pelo.
Un día, el padre le dice: "Si no te gusta el colegio, podés dejarlo". El chico cree que el padre lo está provocando, y espera en medio de bostezos el resto del sermón, aquello de qué va a ser de tu vida si no estudiás y bla bla. Pero no. El padre sólo le dice: "Pensalo, mañana me contestás".
Al día siguiente, apenas se lo cruza en el pasillo rumbo a la cocina, le da la respuesta: "Quiero dejar el colegio".
Ok, le contesta el padre, pero con dos condicicones: 1) nada de drogas, 2) vamos a ver juntos una película por día: esa será tu educación.

Y así empieza el Cineclub y la historia de una educación nada convencional.

Claro que el padre no está seguro de lo que hace, ¿será éste el principio de una suma de fracasos en la vida de mi hijo? ¿estaré dando el punto inicial hacia su nada laboral? No lo sabe, pero lo que sí sabe es que nunca podrá ser feliz si en el mientras tantos el hijo hace lo que no le da ni una pizca de felicidad.

Empieza el baile:
Los cuatrocientos golpes, La Dolce vita, Pulp Fiction, El Padrino, Mujer Bonita, Psicosis, Qué bello es vivir, El bebé de Rosmary, Bajos instintos...
A partir de cada película y a pesar del desgano del hijo y de la impaciencia del padre, surge la conversación, las ganas de más, el juego.

A ver, en esta película tratemos de pescar qué escena nos inquieta de tal manera que nos empuja hacia la punta del sillón. En El Resplandor, dice el hijo, aquella en la que Jack Nicholson, alucinado, mantiene una conversación con el mayordomo del hotel, o en Annie Hall, la escena en la que Diane Keaton canta Seems like old times en un bar a oscuras. O cuando Harvey Keitel, en Calles Salvajes, recorre un bar, iluminado de rojo, acompañado por los contundentes acordes de Tell me, de Los
Rollins Stones.

Padre e hijo siguen repasando escenas memorables, a medida que pasan los días: Audrey Hepburn en la escalera de incendios de un piso de ladrillos rojos en Breakfast at Tiffany´s; el monólogo de Marlon Brando en Último tango en París o cuando tira los platos de la mesa en Un tranvía llamado deseo.

Fascinados por Brando, el padre le cuenta al hijo la biografía del actor y conversan hasta la madrugada sobre la historia de la inmigración, sobre dónde reside el talento, sobre la belleza. Otro día, el hijo repite una y otra vez el cuadro de Caracortada, el momento justo en el que Al llega a Miami. Empieza entonces una clase de Geografía. ¿Donde queda Miami?, pregunta el hijo. Después de una hora, de recorrer Estados Unidos, Florida y Cuba, llegan a Sudamérica.
¿Es un país?, pregunta el hijo.
No, un continente. Sigues avanzando miles y miles de kilómetros, selvas y ciudades, más selvas y ciudades, hasta el final de Argentina.
¿Es el fin del mundo?, pregunta el hijo, asombrado.
Más o menos... contesta el padre.

Todavía no terminé el libro. Ahora el hijo anda enamorado, y el padre corre a la videoteca para elegir una película sobre el amor y el desamor.

El padre sigue dudando, pero el hijo aprende. Sabe de planos y contraplanos, puede identificar un plano secuencia y una cámara en mano, pero también, construye de a poco un pensamiento propio.
Una vez que el hijo se entusiasme con esta nueva pasión de ver y pensar, el padre intentará el segundo paso: que el hijo quiera ir a la universidad para debatir así no ya con su padre sino con jóvenes de su misma edad.

Veremos si lo logra. Después les cuento.

40 comentarios:

Yoni Bigud dijo...

Interesante. Aunque se puede adquirir una formación general, que no es nada despreciable.

Algo es algo. Yo fui al colegio y no sé dividir con coma :(

Un saludo.

Angie Angelina dijo...

Claro! Así sacás un cinéfilo y un estudiante de Cine casi seguro!
Interesante libro, ¿le habrá pasado al escritor?
Pd: me gustó lo de "Nada de drogas". JA!
Un beso, Estre

Mickey dijo...

Hace unos años, cuando era un joven soberbio, hubiese desacreditado ese tipo de aprendizaje.
Hoy, que soy un adulto soberbio, pero apaleado varias veces; sería más cuidadoso.

Sigo creyendo en la escuela que me educó a mí. Pero siento que algo falla, y finalmente, estos caminos alternativos, si bien no llenan todo; si tapan algunos agujeros.

De hecho, mi educación misma se ha visto muy enriquecida desde temprano por el cine y la TV.
Y de hecho, las últimas ideas desafiantes me las ha inspirado NatGeo, y peor aún, History Channell.

Ah, cómo me gusta este blog!

Mariano R. dijo...

Buena idea, ¿por qué no?
Me gustaría educar así a mís hijos. Empezaría con El Padrino.
El cine nos deja escenas inolvidables.

Mensajero dijo...

Pero hace falta un padre con mucho tiempo, por ejemplo, un adinerado rockstar.
Amigos míos, uno de ellos hijo de la directora de una escuela, dejaron la secundaria en segundo año; uno para estudiar plástica, otros para estudiar música. Siempre fueron estimulados a la lectura.
Hoy son excelentes y reconocidos músicos (el que se dedicó a la plástica hizo carrera como instalador y director de clips).
Celebro su retorno.
Besos.

Wonder dijo...

No sé si me gusta la idea. Me parece facilista.
Apoyo ambas educaciones, la informal y la formal. Creo que se complementan y se retroalimentan.
Además, ¿está preparado el padre para educarlo formalmente?
Pensaba, hipotéticamente, si nuestra educación dependiera de lo que nos pueden enseñar nuestros padres (más allá de las buenas intenciones y todo el maravilloso legado que ellos nos pueden dejar) no evolucionaríamos demasiado.
Igual, es una linda e inocente idea pensar que el cine nos brinda los elementos necesarios para suplantar la educación formal.
Medios alternativos de comunicación. Muy bien.
Además, es una novela, no?
Besos!!!

Enterhase dijo...

Mensajero, este David Gilmour es un crítico de cine canadiense, no es el de Pink Floyd.

Comparto las dudas de Wonder, aunque señalo que las "dos educaciones" buscan en realidad cosas distintas (si es que se puede decir que Gilmour buscaba algo). Personalmente, si tuviera que elegir un método para educar a mi hijo, decididamente no usaría el cine.

Por otro lado, si Gilmour Jr. andaba preguntando en el secundario si Sudamérica era un país, dudo que los últimos años de educación formal le hubiesen ayudado mucho.

Estrella dijo...

YONI,
Por eso me gustó la idea. A veces en los colegios se aprende poco y nada.

ANGELINA,
Parece que sí. El autor es crítico de cine y escritor.
No sé cómo terminó el experimento, pero quizás es una buena motivación, más allá del cine. Después te cuento.

MARIANO,
Bienvenido a este blog!
De hecho, muchos padres lo hacen: con el cine, los libros, la música.

MICKEY,
Me mataste con esa frase final! Gracias!
Mi experiencia escolar fue tremenda, iba a vegetar, nada interesante pasaba ahí. Como si el velo del mundo se hubiera descubierto cuando empecé la facultad. No sé, a mí el libro me hace acordar en Italo Calvino y su Si una mañana un viajero... o en Como una novela de Pennac. Es decir, dónde está la punta del ovillo para despertar el interés de un chico.
Che, que no sos soberbio, apaleado y todo!

MENSAJERO,
Es que en algunos casos la escuela puede ser el aniquilador de todo interés. Pensemos en esos chicos un tanto apáticos, que nada los entusiasma del todo. O, como decís vos, en aquellos que saben bien lo que les gusta: la música, no los logaritmos.

WONDER,
No, no está preparado. Es más, siente que está metiendo la pata todo el tiempo. Hasta ahora, está logrando que su hijo le hable, lo que no es poco, que defienda sus posturas frente a distintos temas, y hasta que se quiera correr de su lado. El padre le hace ver los baches que tendrá si no tiene una educación formal.

Después de ver El ladrón de biciletas los dos tienen una conversación más que interesante. En ese momento, el chico aprende a mirar más allá de lo aparente.

No sé, es como sumar miradas. Está bueno.

Estrella dijo...

ENTER,
Justamente, en ese momento, es cuando el padre, que no puede creer lo que le pregunta el hijo, le hace ver que no sabe NADA. De hecho, el chico tiene como 17 años, es decir, toda una historia escolar que cayó al vacío.

¿Sabés algo de este director? Me parece que no te gusta, contame!

WaitMan dijo...

Me parece que la educación informal debería combinarse con la educación formal.
Con los años, uno utiliza la educación formal para insertarse en la sociedad, y la informal para saber que no se debe estar ahí mucho tiempo seguido.

Yo que David, además, le alquilaría a mi hijo algunas malas películas, para que pueda comparar y analizar lo que en realidad no tiene ningún análisis.

parece que dijo...

quiero el final!

te tengo linkeada.

saludos

janfi dijo...

Wonder, siempre fuiste muy conservadora, muy cerrada a ideas nuevas (je) :)
Supongo que se trata no tanto de oponer la educación formal y la informal sino mas vale de poner en crisis (e intentar mejorar) la educación formal; de pensar en sus defectos e indicar un camino de solución posible (que no pasa necesariamente por la educación informal) pero al menos de allí se pueden sacar muy buenas ideas.
Es una novela y te hace pensar : cumplió su objetivo.

Wonder dijo...

Jaja! Si, Janfi, sobre todo conservadora.
Creo que estamos diciendo lo mismo.
El punto es que ambas educaciones son fundamentales y la idea es que, como dije, se complementen y completen entre ellas.
Coincido con mejorar la educaciòn formal y apuntalar la informal con más tiempo y dedicación por parte de los padres.
Y basta, he dicho.
Y al que no le gusta, se va a rincón, como en los viejos tiempos...
stas cosas modernas... ay, ay, ay.

Juli dijo...

La idea me parece maravillosa, como método para despertar el interés por aprender del muchacho... Después, cuando decida qué es exactamente lo que le interesa aprender, tendrá que recurrir a la educación formal para completar ese aprendizaje.
Coincido con los que dicen que ambas educaciones deben complementarse, y sobre todo con cualquiera que sostenga que es necesario mejorar la educación formal. Los conocimientos que imparte, y sobre todo la forma de impartirlos no logran despertar el menor interés en los chicos, eso es innegable.
Cada tanto aparece algún docente iluminado, de esos que saben exactamente qué fibra tocar, cómo y cuándo tocarla, y lo hacen con absoluta dedicación...pero hoy son excepciones...

Adhiero a la última frase de Mickey. Qué placer volver a leerte, y a todos tus comentaristas!!
Beso.

Carlos G. dijo...

Evidentemente las sociedades tienen problemas para desarrollar un sistema educativo que sea ágil, flexible, actualizado, entretenido, que atrape la atención de los estudiantes, que demuestre fácilmente la practicidad y aplicabilidad de los conocimientos a enseñar.
En suma que, más bien, el sistema de educación formal es, casi siempre todo lo contrario.
Pero si debo operarme prefiero un médico cirujano, si quiero una casa a mi medida prefiero un arquitecto, si me acusan de algún delito prefiero un abogado, y así...
En nuestra historia reciente (hablemos de los últimos 50 años) el sistema educativo en nuestro país ha sido destrozado (primaria y secundaria) con las genialidades de los reformadores.
Quizás le interese saber a ese adolescente de la novela la cantidad de conocimientos científicos aplicados que hacen posible que él vea todas y cada una de esas películas.

Anónimo dijo...

pero q rebuenísimo q estas de nuevo!!!
una alegría!
beso
mili

Marina dijo...

qué interesante. más allá del debate sobre la educación, me sale resaltar de forma positiva la actitud del padre que, en lugar de seguir como va, elige pensar y elegir. elige arriesgarse por su hijo: ocuparse de él. me quedo con eso y, claro, con la peculiaridad. un beso, estre!

La condesa sangrienta dijo...

La idea es atractiva pero incompleta, como muchas veces resulta incompleta la educación formal en esto de ayudar a construir un pensamiento propio y entusiasmo de ver y pensar.
¿Qué tal si se pudieran combinar ambas?

(David: llevá al nene a ver Los Bañeros más locos del mundo 3, vas a ver como vuelve rajando a la escuela)

Mary Poppins dijo...

La educacion formal nos provee de informacion, y eso es necesario para discernir, para preguntar (se)

Parece muy productivo el ejercicio que estan haciendo estos dos personajes, mas alla del extraordinario vinculo y de las grandes lecciones " de vida" que ambos estan acumulando


El tema es, quién nos ensene a pensar?

Gamar dijo...

Si, si, es interesante y además muy, pero muy interesante como para escribir una novela. Me da bronca cuando se le ocurren esas ideas geniales a otros... Y por supuesto pasa siempre.
Con una buena elección de películas se puede lograr una buena educación y si el método abre el diálogo, ya está casi todo.
Soluciones informales para tiempos de cambios.
Muy interesante, quiero más.
Saludos

Estrella dijo...

WAITMAN,
Justamente, anoche leí un capítulo en donde el padre le enseña al hijo a ver las malas películas... sin verguenza. Lo que le dice es: bancátela, si te divierte, que sea buena o mal no interesa. Y se instalan a ver la saga de los Rockys.

PARECE QUE
No llegué al final, pero la cosa se está complicando. El hijo se enamoró....

JULI,
¡Gracias!
Creo que lo que más me gusta de esta historia es ver cómo un padre se exprime la cabeza para intentar no solo educar al hijo, sino acercarse a él, saber en qué, pensando en qué cosas... No sé, no mporta si se equivoca o no. Importa que ese hijo no se siente solo, hay alguien que lo está cuidando, a su manera.
Un padre atento y amante, ¡eso!

CARLOS G.
Pero para que un chico llegue a ser médico, tiene que, primero, interesarse por algo y poder proyectarse. Además, no es lo mismo cualquier médico que un buen médico.
La historia me hace acordar al profesor de Como una novela, aquel que no sabe ya qué hacer para que los alumnos no se le duerman en plena clase. Decide entonces trasmitirles lo que a él más le gusta: su pasión por la lectura. Y vaya si lo logra.

Gracias, Carlos!

MILI,
¡y qué buenísimo que estés por acá!

MARINA,
Bueno, es lo que amí me tiene más enganchada. Anoche mismo leí un pasaje en el que el padre, a escondidas, va a un recital en donde el hijo va a rapear. ¡Pero el hijo lo descubre y lo reta! Él se va, con la cola entre las patas, y yo sospecho que el hijo lo vio irse, con una sonrisa, o al menos, media.
Es un libro que te gustaría...

CONDESA,
JA! pero sería interesante atender a la lectura del hijo, quién sabe en dónde pondría el ojo (bue, sí, lo sabemos).

MARY,
Exactamente. Cada película, cada escena, cada director, es un disparador que los lleva hacia lugares insólitos. Está bueno.

GAMAR,
Deberías leerlo, como también el libro de Pennac, Como una novela. Son muy estimulantes para cualquier educador.
Cierto lo de la rabia cuando a otros se les ocurren las genialidades!!

Enterhase dijo...

Estrella: No, no sé nada. De hecho no sé si es director; sí sé que es crítico, que debe ser una manera más diluida de ser prologuista.

Creo que la idea me gustaría más si le hubiese tratado de enseñar usando perfumes o colores. Eso es desafío y asombro.

Kay, Habría que ver si los pensamientos pueden ser impropios, pero comparto lo del entusiasmo.

Mi relación con la educación formal ha sido y es muy complicada. Me llevé poco de la escuela, y sin duda me habría ido mejor quedándome en casa leyendo. También objeto su método y función en la sociedad. Pero sus efectos en mí son en gran medida indiscernibles o, como mucho, indiscriminables.

Mickey dijo...

Una educación de ese tipo, sería incompleta sin películas malas!!!!

El tema Gilmour conlleva un peligro extremo. El tomar la posición cómoda de que la crisis es mundial.
Eso es cierto, pero da para sospechar también que nosotros hemos caído bastante más que la media.

Carlos G. dijo...

Hay que tener en cuenta que el resultado de los cambios en materia educativa se aprecian en el mediano/largo plazo.
Cuando se han perdido las brújulas hay que ser original, que como planteaba Gaudí, significa volver a los orígenes.

Angie Angelina dijo...

Bueno, si no le hace ver peliculas malas, no va a poder discenir (le robe la palabra a Enter) cuales son buenas. Igual, eso es relativo. Llego a mis manos un libro de un famosos critico que dice que "Amadeus es un audiovisual" entre otras perlitas.
¿Quien decide qué es bueno y que es malo en el arte? Estoy medio revolucionada.
Como dice Carlos G , lo decidirá la historia.

Juli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juli dijo...

Tenes razón, Estrella.
La mayoría apuntamos a la conveniencia o no de ese tipo de educación, cuando lo que más seduce de la historia (y enternece completamente) es imaginar a un hombre tratando de mostrarle su visión del mundo y la vida a un hijo a través de escenas de películas. Esperando verlo conmoverse con las mismas imágenes que lo conmueven a él, estableciendo así puntos de encuentro...
Pensándolo bien...no lo hacemos todos, en mayor o menor medida?

T.M. dijo...

Siento que como muchos lo han dicho, la educación formal debe complementarse siempre dado que la primera en la actualidad no resulta. La educación informal nos ayuda a pensar y razonar resultando la base del verdadero conocimiento y por ende del crecimiento personal.-

magu dijo...

pero yo le hubiera hecho otra lista de películas, más de época, más europeas, y tambien algunas argentinas que son buenas.
si el padre hubiese sido plomero su educación cotidiana hubiera consistido en ver la correspondencia de cada tubo y tornillo con cada obra.
no sé que decir estrella, me hubiera gustado más que el chico terminase el secu y trabajase en algo con el padre. um, no sé

te mando un abrazo y otro a todos
no me anda la mayúscula
beyitus
magù

lucia dijo...

lo quiero leer! Dsps pasalo!

Angie Angelina dijo...

¿el hijo se enamoró?

Estrella dijo...

Sí, el hijo se enamoró, anda como alma en pena...

Confieso que el libro cae bastante al final, pero me quedo con lo que dice Juli: todo lo que un padre hace por su hijo.

Magu, TM, Lucía, Mickey, Carlos, Enter: me pregunto qué educación hemos tenido cada uno de nosotros...

Marina dijo...

tomo la recomendación, estre!

magu dijo...

ESTRELLA
TE MANDO ESTA RIMITA
TACHALA LUEGO SI QUERÉS

ES PARA VOS

Rima. Señorita de los setenta
Rima colegio primario -70 al 76-

-*mis maestras de primaria del 70 al 76 fueron
Amorosas, aunque va una medio mala, la señorita nelly de matemáticas-


Con tu porte altivo y regio
Me humillaste en el colegio
Hace ya bastante tiempo
Porque lo hiciste, no entiendo

-hoy estás en penitencia
No hay tu tía ni indulgencia
Mirarás a la ventana
Desde ahora a la mañana
Sin recreo o pan de leche
Y aunque quizás nunca te eche
Te ignoraré por completo
Asi impongo yo el respeto
A mis alumnos primarios
Cuando son muy ordinarios
O me desbandan la clase
No hay doctrina como base
Es esta pedagogía
Yo mantengo la armonía
Callando a los charlatanes
Con conductas de rufianes
Y a los que hacen ademanes
De burlas impertinentes
Pués los prefiero inocentes
Y que me sientan severa
Aunque me juzguen de afuera
Como docente , harto injusta
Pués uso regla cual fusta
Que asi me llamen, me gusta
Treinta años de labor
Desde joven di mi amor
Con disciplina y rigor
En esta carrera grata
A mi nadie se me escapa
Recuerdo a sus apellidos
Y a sus padres fallecidos
Las camadas de hermanitos
Los primos, los amiguitos
O los chicos solitarios
Algunos son empresarios
Albañiles, enfermeros
Abogados, carpinteros
Trabajan en locutorios
Y en las salas de velorios
He visto ya más de dos
Me tratan ahora de vos
Ya no impongo tanto miedo
Ni en enojarme me enredo
A punto de jubilarme
A veces viene a esperarme
Una alumna que es ya abuela
Cuando pasa por la escuela
Para traerme a su nieto
Le dice –quedate quieto
Asi no ligas un reto
De la señorita Nelly

Y ABAJO LA DEL EDUCADOR DE PERROS
CESAR MILLÁN

rima para el encantador de perros
el psicólogo canino césar millán

amo yo a césar millán
es mi lider, soy su fan
tiene un chi bastante yan
sabrá todo sobre un can
si usted mira sus programas
de las familias sus dramas
se resuelven con su ayuda
es tan bueno como un buda
porque da sabios consejos
los domina desde lejos
zorros, lobos y perritos
no se vale de los gritos
ni de fuerza o agresión
él siente gran devoción
por todos los animales
que con él son muy leales
de sus clases tomo nota
su enseñanza nunca agota
gran ternura y paz le brota
sin ensayo ni argumento
pués no sirve el trato cruento
sino el claro entendimiento
displina y alimento
además de corazon

maria augusta trench de bassetti

PARA EL BLOG DE ESTRELLA
MUCHA LUZ, PAZ Y AMOR
Y ASI LA EDUCACION SERÁ LA CORRECTA PARA TODOS.

T.M. dijo...

Querida Estrella, mi educación primaria fue muy fragmetada, comenzó en una escuela pública, siguió en un colegio de la orden de Don Bosco, y a partir de los nueve años en un asilo, que fué donde más aprendí sobre la vida.
El secundario lo cursé en la escuela F.Fader que inclinó mi vocación hacia mi futuro profesional. Cerámica, grabado, pintura, etc. a nivel terciario.
Y por último la época más dolorosa de mi vida y la que me marcó para siempre la Facu.en la UBA, después como ya comenté en otra oportunidad debí terminar mi carrera en una privada. Creo que no es necesario darse cuenta, que más que los libros fué la vida la que me capacitó para razonar y resolver en forma rápida los inconvenientes. Y eso es lo que se necesita para sobrevivir. No hablo más. Un abrazo.-

filo dijo...

Qué emotivo lo que contas T.M, como diría Rudolf Steiner, no hay educacion sino autoeducación, el mundo (padres,hermanos, colegio,vecinos) se complota para que cada uno haga su camino hacia el conocimiento.
Y el post me gustó mucho sobre todo porque como decís Estre, es una educacion sentimental, comprometida, de acompañamiento y eso vale!, así sea un cuentito..me hizo pensar.
Qué regreso el tuyo Estrella.! me hacías falta! besos!!

Estrella dijo...

T.M.
Me pregunto por qué fueron tan terribles tus años en la UBA, en Arquitectura. Más duros que en un asilo... cuesta imaginarse eso. ¿Y tus hermanos? ¿estaban con vos?

Cierto que la vida, la calle, las marchas y contramarchas enseñan a veces más que la escuela, pero sirven como red. Y ni te digo si ahí están los abrazos del padre, como en el caso de este libro. No les cuento el final, pero confieso que se me piantó un lagrimón.
Un abrazo, M.!

FILO,
Hubieses lagrimeado conmigo en algunos párrafos del libro, esos en los que el padre quiere gritar y hacer cualquier cosa con tal de que el hijo no sufra. Ay, los hijos.

Estrella dijo...

Magu, más que rima es un rimón! Gracias.

magu dijo...

estrella
por tu regreso, jaja mi rimón para vos
un abrazo

T.M. dijo...

Estrella en esa época 74 en adelante se vieron y negaron muchas cosas en Ciudad Universitaria.- Mi hermana estaba viviendo también un momento difícil y mi hermano estaba terminando el secundario nocturno con Guille. Mi madre trabajaba en Siam, y duró muy poco como delegada. Cada uno debía salvarse como podía.- Ojalá me animara escribir nuestra historia familiar.-
Te mando un abrazo y contáme luego el final del libro. T.M.