15.12.08

Dos formas de conversar de Virginia Woolf

Alrededor de 1905

En la planta alta de la casa, Vanessa pasaba la tarde estudiando y pintando, mientras su hermana Virginia se dedicaba a escribir y a leer.
Hasta las cuatro y media de la tarde.
Ni un minuto más.
A esa hora, exactamente a las cuatro y media de la tarde, empezada en la planta baja la presión de la sociedad victoriana. Ahí iban las dos hermanas a cambiarse de ropa, listas para recibir a las visitas. Amables, encantadoras, bien vestidas, correctas. Debían entonces conversar sin discutir, no hablar más de la cuenta (mucho menos de sus emociones) pero, por sobre todas las cosas, debían evitar que la conversación languideciera. El silencio era la peor violación del arte de la tertulia.
Aburridas, tensas, humilladas.

Alrededor de 1914

Primera etapa del grupo Bloomsbury. Las hermanas conversan apasionadamente. A nadie le importa ni sus vestidos ni sus modales. Escuchan cada paso de una buena argumentación. Virginia, inquieta, afila su dardo antes de lanzarlo. Si acierta en su decir, tan grande será su satisfacción que, cuando finalmente lleguen las dos o tres de la mañana, subirá hasta su cuarto con la sensación de que algo maravilloso acaba de ocurrirle: una brillante y laboriosa conversación.

Se sentirá libre, feliz, abstracta.

24 comentarios:

Ajenjo dijo...

Bonito y difícil, el arte de la conversación. Alguien debería establecer un estandar de calidad para la discusión y a partir de ahí armar una galería de grandes conversadores. Imagino que entre ellos no faltarán Virginia Woolf, Stevenson, Lennin, o un poco mas acá en el tiempo, John Lennon (que casualidad, muchos ingleses)

beso
A

Tomás Münzer dijo...

Sí, no hay nada más difícil que mantener una conversación cuando languidece, el tema es no limitarse tampoco, y poder decir lo que se piensa...

Angie Angelina dijo...

Aya. A veces me siento como las hnas., cuando conozco a alguien y voy a tomar un café con él, y pasan 2 segundos y pienso: "No! No! Se cortó la conversación!!!".
Pero también se puede opinar como una vieja superstición cristiana, que dice que cuando en una grupo se corta la conversación es porque pasó un ángel.

Yoni Bigud dijo...

No es fácil el arte de la conversación. Y como todo arte, tiene sus artistas; sus talentos; sus impostores... y ese público que sabe apreciar al que merece el aplauso.

Un saludo.

La candorosa dijo...

El silencio, tanto en una buena conversación, como en la música, es un elemento de valor.
Marca momentos, "cambios de tempo" e incluso, la pausa necesaria para seguir arremetiendo con algo sublime...

¡¡Reivindiquemos a los silencios y a la soledad, caramba!!

Saludos!!

Wonder dijo...

Que feo que te digan cómo debes comportarte en una conversación...
Bueno, en realidad no soportaría que me digan cómo tengo que comportarme.
Por otro lado, en una buena conversación disfruto tanto de las palabras como de los silencios.
Por lo gral, nunca tengo silencios incómodos... ¿seré demasiado inconciente? Je.
Besos Estrella luminosa.

Estrella dijo...

AJENJO,
Dice Borges que el menor conversador era, sin dudas, Macedonio Fernández. Porque tenía la gran virtud de adjudicarle a su interlocutor las genialidades que él decía.
Qué placer intercambiar ideas con un buen conversador.

TOMÁS,
La conversación que no termina de agarrar pavimento, por más esfuerzo que uno le ponga: horrible.
No poder ser uno mismo es, también, casi un castigo.

ANGIE ANGELINA,
ja, cuando la conversación no fluye, detesto esos momentos. Hay personas más hábiles que otras, no es mi caso, claro.

YONI,
Los que toman la palabra y no la sueltan más son peores que aquellos a los que no se les puede sacar ni media palabra, ¿no?

CANDOROSA,
Muy bueno lo suyo, sí, no es cuestión de dale que te dale con el blablablablabla.

WONDER,
Virgina W. habla de los silencios trabajosos, esos momentos en los que cada uno se queda pensando, para así volver al ruedo con nuevos argumentos.
Imaginate, wonder, como se sentía de encorsetada la pobre Virginia, en esas conversaciones que tan poco le interesaban. Vos hubieras sido ¡¡terrible!!
Beso!

MQDLV dijo...

lo conversado debería ser parte del cv. es un arte, como las palabras, como las miradas. saludos, estrella!

Conocido de la vida dijo...

El silencio era la peor violación del arte de la tertulia.


No creo que sea así. Hay quienes dicen mucho con el silencio

marmottan dijo...

Los silencios son importantes lo mismo que una buena conversación.
Pero, cuando no te dejan meter ni un bocadillo porque hablan hablan y hablan y cuando logras decir algo, no te escuchan y siguen hablando, hablando y hablando, pienso:"PORQUE NO TE CALLAS ". (Palabras de un Rey).
Saludos.

Juliana dijo...

Intentar sostener una conversación con todas esas presiones y reglas danzando sobre tu cabeza debe ser terrible!

Excelente el comentario de Candorosa.
El silencio es muy poderoso, muchas veces más que las palabras, puede marcar el sino de una conversación, incluso de una relación... Quizás por eso muchos buscan evitarlo a toda costa.
A fin de cuentas, es preferible una conversación aburrida a un silencio incómodo!

Un beso.

Mensajero dijo...

El devaluado arte de la conversación....pero qué cosa tan exquisitamente elegante.
Añoro volver a "esa época que nunca viví", en la que la conversación, el humor, la inteligencia, eran la mercadería más apreciada en el mercado del pensamioento de gran lujo.

Angie Angelina dijo...

Ay, Mensajero, no sé cuantos años tenés pero en foros como éste fluye la buena conversacion, amena, util e inteligente-

Angie Angelina dijo...

O no util pero enriquecedora para el espiritu! :)

Indis Creta dijo...

En general, a mi los silencios no me molestan.
Lo que si molesta es que te lo impongan!

Besoss

Anónimo dijo...

En una rueda amistosa soy mas de escuchar lo que se conversa, me gusta, el silencio no me molesta, si me piden opinion la doy, pero no me banco el hablar por hablar,y menos si el tema no me interesa,ahi si que me quedo en silencio mirando a los que conversan.
Besos
Marga G.S.

Wonder dijo...

MENSAJERO, deje de hacerse el pendex, quiere.
Qué cosa...

Nippur dijo...

muy buen post Estrella! más que interesante.

saludos

Mensajero dijo...

Wonder, cuando quiero hacerme el pendejo solo basta con que me saque una capa de ropa....

Paula Dananfer dijo...

¡Que lindo! Como que me dieron ganas de transportarme en el tiempo.

Conocido de la vida dijo...

Hoy, que coincidencia, me llegaron frases de Churchill que se refieren justamente a este tema.

"Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores"

"Un diplomático es una persona que primero piensa dos veces y finalmente no dice nada"

Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar, pero también lo que se requiere para sentarse y escuchar".
Son muy buenas, y tienen que ver con el valor del silencio.
Besos

Wonder dijo...

Una capa??? No me diga que Ud también es un superhéroe!!!!
"...Y ahora, quién podrá defenderme?"

Estrella dijo...

No es mala idea, "se busca un buen conversador"...

CONOCIDO,
Eso decimos los silenciosos, ¿no?

MARMOTTAN,
Cuando las conversaciones se convierten en diálogo entre dos o, en el peor de los casos, en un monólogo, ¡ay, Dios!

MAELNA,
Habría que traducir lo que significan los silencios: hay algunos que muestran solo desinterés, incapacidad, aburrimiento. Otros, en cambio, tienen más potencia que la más fuerte de las palabras.
Beso, male.

MENSAJERO,
Ayer empecé el libro de Marría Elena Walsh y hay todo un capítulo dedicado a los Bioy. Cuenta que conversaron, especilamente con Silvina, era un placer para ella: "la conversación es grata, fácil, como recomenzada de ayer... ay, duele recordar". También cuenta que, en el salón de al lado, Borges y Bioy también conversaban y se reían como dos adolescente.

Pagaría por haber sido testigo de esas tertulias.
Gracias, mensajero.


ANGIE ANFELINA,
tu buena onda no tiene límites, gracias, angelina.

INDIS CRETA,
¡sht, cállese la boca! (qué feo, tenés razón)

MARGA,
A veces es más divertido escuchar, observar. En cambio, a veces, es más divertido no estar. Je. Gracias marga!!

NIPPUR,
No sabés lo interesante que es este libro que estuve leyendo. "Momentos de mi vida": textos inéditos y autobiográficos de Virginia Woolf. Muchos Apuntes del pasado, recuerdos de infancia y primera juventud. Un placer.


PAULA,
BIENVENIDA. Qué época aquella, parece tan, pero an lejena. Mientras leía, también sentí ganas de viajar en el tiempo.
Gracias por pasar.

CONOCIDO,
Perfectas, conocido. Muy de acuerdo con todas, especilamente con la última.
En cuanto a la primera, habría que hacérsela llegar a Scioli, por el reportaje el domingo en el diario Perfil.
Gracias por la data!

Mars dijo...

Qué curioso!. Vos hablás del perdido encanto de la conversación a través de un episodio de V. Woolf, justo cuando parece indispensable, o se ha puesto de moda, el deporte de hablar y decir, como una manera de enfrentar al "horror vacui" del silencio, sin considerar siquiera cuán llenos estamos de cosas vacías.
Me alegra haber dado con tu blog, Estrella. Es muy divertido y ameno.