10.2.10

Resabios de la infancia


Mis hermanos y yo nos reconocemos en ciertas taras. Por ejemplo, todas o casi todas (hablo de las mujeres, en este caso) odiamos cortarnos el pelo. La culpa es de nuestra madre, alegamos cuando somos atacadas, que nos obligó al mismo corte a lo Colón durante años y años, en épocas en las que una niña no tenía ni voz ni voto. Nos llegó la hora de la revancha, decimos: aguante el pelo largo.

También nos parecemos en nuestro gusto por el adentro. Será, suponemos, porque nos obligaban a salir al jardín a disfrutar del sol, siempre a cielo abierto, cuando nos queríamos quedar a la sombra del living mirando la películas de cine argentino a las 3 de la tarde. Por esa misma razón, en verano odiamos las chicharras; preferimos el perfume del espiral puertas adentro.

Hay otra tara, producto de una marca a fuego lento: tenemos un problema con el baño y con las toallas. Mi madre tenía una obsesión o, simplemente, no quería pasarse la vida lavando toallas. La cuestión es que la amarreteaba sin pudor y más de una vez te tocaba en el reparto ésa, la casi transparente de tanto uso, que apenas secaba.

Nuestros baños diarios debían ser cortos, urgentes, exprés.

Al rato de abrir las canillas ahí llegaba el toc toc de la madre obsesionada. Cuestión es que, en el apuro, apenas nos secábamos y de paso nos liberábamos de usar la toalla transparente.

Hoy todas nos bañamos y apenas nos secamos. Un rareza familiar, como una marca de nacimiento.

22 comentarios:

Yupi dijo...

Qué terrible compartir un baño con mujeres. Es tal la cantidad de potes suavizantes, desenredantes, hidratantes, emolientes, humectantes, que uno nunca sabe dónde está el shampoo. Sospecho que si los varones nos aplicáramos la mitad de esas sustancias saldríamos del baño de pantalón corto.

Marina dijo...

qué lindo repaso y qué raro que hayan repercutido en todos igual. tengo dos hermanas y un hermano, y todos tenemos vidas tan distintas, que me llama la atención las idénticas secuelas! besos

Juli dijo...

Tenés una forma tan cálida de contar tus anécdotas, que te salen post muy intimistas.

Mi mamá el otro extremo que la tuya: me alcanzaba el Odex para que le limpiara la bañera y los azulejos, cosa que me encantaba, así podía jugar más tiempo ebajo el agua. Salía con los dedos viejitos y el corazón contento ;)
El ruido de las chicarras me encanta. Es para mí uno de los sonidos de la infancia, de jardines verdes y floridos.
Y yo también me baño y me seco apenas, pero no sabría decirte por qué!

Me encantó este post. Beso!!

Stella dijo...

A mi también me torturaban con el corte del cabello.
Mi prima tenía el pelo largo, muy largo, hasta la cola. Vivía con dos hermosas trenzas rubias que yo envidiaba.
Claro, yo no veía como ella lloraba todas las mañanas cuando la peinaban! Según me cuenta ahora, era tortuoso.
Mi papá me llevaba a su peluquero personal.... ¿cómo te explico?
Me hacía unos cortes horribles, onda varón, muy prácticos seguramente, pero tenían cero glamour!
Ahora tambien uso el cabello largo! :)

Besoos

T.M. dijo...

Estela, no quiero ser repetitiva pero cuanto angel tienen tus comentarios.
Los míos son tristes con respecto a los cortes de cabello obligatorios y los baños. Te mando un abrazo.

Wonder dijo...

A mis hermanas y a mi nos pasó lo mismo en lo que al corte de cabello respecta.
Mis vieja nos ponía en fila y terminábamos las tres con el mismo corte. Una pesadilla.
Hoy todas usamos el pelo largo y a mi hija le cepillo estoicamente sus largos bucles.
Soy una convecida q las madres marcan tendencia, jaja.
Que noche Teté!

ANGIE dijo...

Una vez mi suegra me preguntó porqué les compraba a mis hijos, tan chiquitos, toalla tan grandes.
Le conté de nuestra tara de tener que compartir una o dos toallas casi transparentes y húmedas entre tantos hermanos!!!

Estrella dijo...

YUPI,
Emocionada por el interés en este post tan banal, me animo a decirte que lo humectante no humecta, el desenrredante no se dessenreda y los potes suavizantes no suavizan. Es pura iusión!

MARINA,
En esto nos parecemos. Si me pongo a hablar de las diferencias, podría estar hasta el año que viene... aunque, ahora que lo pienso, me has dado una buena idea para otro post.

JULI,
Gracias, sos muy amable!
Quizás no nos secamos porque no nos secamos y listo, pasa que entre todas decidimos culpar a la pobre toalla deshilachada.

STELLA,
Es que en otras épocas "lo práctico" era todo. Y las familias numerosas funcionaban casi como un regimiento. Mi hermana usaba cinco veces el mismísimo vestido: el de ella más el de sus cuatro hermanas mayores. Exactos, del mismo color, en distintos niveles de decrepitud, y jamás protestó por eso!

T.M.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

WONDER,
Tanta tendencia marcan las madres, que, además de los pelos largos, ninguna de nosotras le amarretea las toallas a los hijos: toda una virtud.
¿No te ibas de vacaciones en busca de los besos?

ANGIE,
¡aLELUYA! ¡Comentaste! ¿Te di lástima porque tuve pocas visitas en este post tan profundo?
Gracias! y que se repita!

Anónimo dijo...

No tengo hnos/as pero si mi amiga Guada, que tenia (tiene) 3 hnas y dos hnos, y en el 95 nacio otra màs, pero ahi todos pasaban los 20 años.
Asi que no se que se siente "de adentro", pero he visto como sufria Guada, esperando que Reina, la mas grande abandonara el baño despues de colocarse el baño de crema y hacerse el brushing!
Angie Angelina

Anónimo dijo...

PD:
¿el que se esta bañando es el muñequito de clarin?
jaja
A. Angelina

rodolfo dijo...

Una de tus hermanas, (la que me tocó), siempre comenta que también tiene una tara que después del baño hay que dejar todo sequito, ordenadito y perfumadito, .... y que eso lo debe hacer el último, y que primero son la damas.
Para mí que me está tomando pal churrete, no?

(ahora le voy a hacer acordar de las toallas transparentes a la "tradicional exigente")

Estrella dijo...

ANGELINA,
Y sí, tiene sus ventajas y sus desventajas, depende del lado desde donde se lo mire: "ey, me hacés el brushing"?, decile que pruebe!

RODOLFO,
Bueno, hombre, qué querés, uno también va desarrollando ciertas habilidades. Vos hacele caso, ¡te conviene!

Anónimo dijo...

mmm...podria decir q mi familia se parece mucho a la tuya, o serà q todas las flias numerosas se parecen?
con mi hermana ya le advertimos a mi mamá, q cdo sea una viejita cachuza nos vamos a vengar haciéndole ridiculos cortes y peinados ¡ya está avisada!!
saludos
mili

el lord dijo...

Qué lindo texto, Estrella. Ja, las taras familiares: te van marcando a fuego lento, es imposible quitarlas y fácil transmitirlas. Quién sabe de dónde vienen; como dijo Cantinflas, de generación en generación las generaciones se van degenerando con mayor degeneración.

Yoni Bigud dijo...

Interesantes curiosidades. Cada familia tiene sus cosas. Con mis hermanos debemos tener millones de esas taras, es solo que yo no soy capaz de identificarlas tan bien.

Un saludo.

La candorosa dijo...

Esos "patrones" de nuestra infancia!!

En mi caso la obligación era "el pelo laaargo", nada de cortes drásticos... y por eso ahora a veces sueño con el pelo corto, pero como me crece taaan rápido, lo dejo crecer para no entrar en conflictos ni con mi pasado, ni con el peluquero, ni con los genes ¡¡ni con nada!!


Saludazos!

Wonder dijo...

El lunes que viene Estre... el lunes que viene...

Estrella dijo...

MILI,
Cuestión de familias con muchos hijos o taras de otras épocas. Imaginate hoy, una niñita hace lo que quiere! Si le gusta el pelo larga, es capaz de amordazar hasta al Papa con tal de que la dejen hacer lo que quiere. Buenísima las amenazas a tu mamá!

LORD!!
Si nos vieras a todas juntas, cuando se nos da por recordar nuestras degeneraciones!
Sin duda, hay marcas de familia. Y se me ocurre pensar que cuando a una le toca educar a su propia prole, evita caer en aquellos errores, pero termina cayendo en otros. Mis hijos me pasarán la factura. Y bue, así es la vida!
Gracias, lord!

YONI,
De algún lado sale ese humor tan yonibigudesco. Investigue!

CANDOROSA,
Me parece que en tu casa, tu vieja fue víctima del corte carré!

WONDER,
Ay, todavía falta...

cristina dijo...

jaja, cuando este verano estuve en la casa de Ale, yo les decia todo el tiempo a los que estaban:
"Como diria mi madre; vayan afuera al sol que hacen aca encerrados.
y los de las toallas, en casa cada uno de mis hijos tiene su toalla y bien grandes, odio las toallas chiquitas,
y Rodolfo, no te agrandes, que hoy lo discutimos en casa, miralo a este ventilando intimidades.jajaj
cristina(obviamente una de tus hermanas de pelo largo) yo parecia colon, con ese corte de la vieja. jajaj

T.M. dijo...

Gracias!!!!Estrella por sus felicitaciones.

Enterhase dijo...

¡Estrella! He vuelto a tu blog. Estos meses he estado a puro estudio y mi único asilo fue la Cosmo.

Muy lindo post para volver a comentar, a propósito. Creo que no tengo muy presentes las taras de mi familia (o será que me desperté a las 4:00 a.m. y mi mente está nublada). Ciertamente me han cortado el pelo de la única manera que han podido, pobres: corto, como lo usaré hasta el día de mi muerte. (De hecho no sé si pueda soportar que crezca tras ella.) Pero en cuanto al resto, no tengo rencores ni venganzas planeadas... por ahora.

Roberta dijo...

jo!!! como si también me hubiese bañado en tu casa, por fortuna hoy en día no es necesario secarnos con una toalla ... que suerte quien diseñara los albornoces, le estoy totalmente agradecida.Saludos