18.11.09

Paisajes ciudadanos


El lunes a la tarde fui a la presentación, en el Centro Cultural Borges, de un video y un Manual que daban cuenta del trabajo realizado por Marta Oyhanarte y su equipo durante los últimos seis años.

Marta está a cargo de la Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, cuyo objetivo es fortalecer la relación entre el Estado y la sociedad civil.

Entre tantos dimes y diretes, ofensas y agresiones que van y vienen, fue realmente reconfortante ver lo que vi: un documental de Miguel Rodriguez Arias sobre la implementación del programa Auditorías Ciudadanas, y un Manual, Frutos de la democracia, que relata la experiencia que permitió a más de 70 municipios autoevaluar y mejorar la calidad de sus prácticas democráticas: la voz y la acción de miles de personas que sienten pasión por lo público, que comprenden que el compromiso es el mejor recurso colectivo y que saben que sólo a través de la construcción de ciudadanía es posible mejorar la democracia para abordar el mayor desafío actual: crear equidad.

Hubo testimonios contundentes y alentadores de los miembros del equipo, de varios intendentes de localidades de todo el país, y de distintos participantes de los Foros Cívicos, corazón del programa de Auditorías ciudadanas.

Con el énfasis puesto en la democracia participativa y no sólo representativa, todos los que dieron testimonio nos dejaron la certeza de que, a pesar de todo, hay mucha gente trabajando, contra viento y marea, para abrir puertas y tender puentes entre gobernantes y gobernados.

Ojalá el programa pueda seguir funcionando, más allá de las disputas y los gobiernos de turno, en pos de garantizar y perfeccionar la vida democrática, y que el arduo trabajo de Marta y de su equipo dé y siga dando sus frutos a través del tiempo.

16.11.09

La rara era yo

Alguien me forzó a la siguiente confesión: la de la frase célebre del otro día... ¡soy yo!

Por lo menos dos de mis buenas amigas podrán dar fe de que hace unos años empecé una novela que se titula ¿Soy rara?, de la que sólo escribí 60 páginas. O no soy tan rara como creo, o mis rarezas no dan para más.
Por eso, y a pesar de cierta cuota de exhibicionismo que no me preocupa, les voy a contar por qué a veces me siento un tanto rara.
Acá van:

1) Me agotan las cosas más sencillas, me canso de ... ¡hablar y sonreír!; como si la mandíbula necesitara una buena siesta. Los días de mucha conversación termino la jornada igual que el albañil después de 8 horas de pico y pala. En cambio, tengo fuerza bruta para mover muebles, cargar valijas, acomodar, trajinar.

2) Espero con ansias los días de cielos perfectos y aires límpidos, pero un rato de aire puro ya me es suficiente. Después, miro los azules desde la ventana o arranco sin culpa al cine, a la función de las tres de la tarde: a lo oscuro, a las sombras, a lo cavernal. El hombre que vive conmigo dice que yo sería feliz en una celda; claro que yo pienso que el raro es él, siempre con su manía del aire libre.

3) Me atraen los opuestos, lo que no es lo mío. Escucho programas de radio y leo diarios que están en los extremos, me empalaga lo-más-de-lo-mismo.

4) Soy capaz de inventarme la mejor de las historias, los diálogos más jugosos, las escenas más impensadas, esas que nunca sucederán. Escribo guiones mentales en el súper, mientras manejo, en la cola de la carnicería.

5) Tengo con la ciudad de Buenos Aires un vínculo enfermizo: la quiero hasta el punto de máxima intimidad. Como si en otra vida (si es que la tuve) hubiera sido una bataclana en los bordes mismos de la ciudad.

6) Me cuesta viajar, irme de casa, aunque después celebro la aventura.
Miro con total extrañeza y asombro a las hordas de viejos que se pasean por el mundo. Es más, los miro con pena, con enorme compasión. Pobrecitos, lejos de su casa, pienso yo.

7) A veces, me da lo mismo leer que vivir.

8) Nunca me aburro si estoy en mi lugar.

9) Parezco lo que no soy. Alguien me dijo una vez que daba la imagen de una mujer muy deportista, de esas que viven con la raqueta en la mano. Ja, pensé yo.

10) Siempre, pero siempre, escribo Jhon en lugar de John e histoira en lugar de historia.

11) Pierdo las cosas de una manera impúdica, hasta lo que sé que no perderé jamás.

12) Soy adicta a los libros y a los carbohidratos; a la soledad de la noche, al chocolate, a la coca light.

13) Leo más rápido que el común de los mortales.

14) Soy tremendamente puntual, lo que hoy en día es una verdadera rareza.

Y no les cuento mis rarezas más existenciales, porque tampoco es cuestión de que se asusten y no me lean más.

Cuéntenme ustedes, por favor, así no me siento tan rara, ¿ok?

13.11.09

Buen fin de semana


"Una joven rubia sentada delante de mí hace un movimiento nervioso con la cabeza que me encanta. El pelo color caramelo oculta su cara. Quiero verla, pero temo sufrir una desilusión".

Diarios, John Cheever.

12.11.09

Frase célebre de una amiga no célebre


Lo dijo E.:

"¡Porfi, díganme si soy rara...!".
Dibujo: Mauro Collares.

11.11.09

Sobredosis de actualidad

Perdónenme ustedes pero otra vez, va un post que irá a parar a la etiqueta "Actualidad". Tengo en lista de espera otros temas mucho más gratos: libros, diálogos ocurrentes, frases célebres de amigos no célebres... pero en mi cabeza, como en la de todos, está la política, en su más triste expresión.

No voy a hablar de los múltiples piquetes, del descontento, de las mentiras o verdades de los medios, de TN versus 6,7,8... porque lo que leo esta mañana en el diario me irrita casi tanto como los cortes anunciados para hoy.

Algo vi ayer en algún noticiero: primer plano de Carrió, diciendo que sostendría sus dichos en contra de Duhalde: "Yo nunca hubiera hecho una alianza con D. porque siempre dije que controlaba la droga de la provincia de Buenos Aires. Yo nunca hubiera hecho un acuerdo con un poder mafioso": dijo Carrió tiempo atrás.
Claro que Duhalde pidió que Carrió se retractara y la acusó por calumnias e injurias.

Pues ayer fue el encuentro cara a cara del agredido y la agresora en un cuchitril de Tribunales.

Ella, en su defensa dijo que no había querido decir que D. fuera un narcotraficante, que en realidad, como ella era una purista del lenguaje, había usado una de las acepciones que la Real Academia de Letras da a la palabra controlar: saber, examinar, fiscalizar.

¿¿Me están jodiendo??, y perdonen la expresión. Pero si tanta alharaca termina así, pues, créanme, no debería ni haber empezado. Cuántas denuncias quedan en el olvido, ¿no es como gastar pólvora en chimangos? Perder tiempo y dinero para nada. Un puro simulacro de democracia.

Leo que siguió un diálogo punzante entre los dos que, sinceramente, no tengo ganas de reproducir.

¿¿Están todos tan tristes como yo??

8.11.09

Un tema de conversación


El tema de los Medios circula en estos días. Pero no es de los Medios de estos días de lo que quiero hablar, sino de la manera en que se eligen los titulares: ahí está la clave de su interpretación, lo no dicho o lo doblemente dicho, como si los mismos títulos tuvieran eco.
Veo y leo:

Título 1)
Diario Perfil:

"El poliamor amenaza con extinguir la monogamia y el tabú de la infidelidad".
La nota decía algo así como que la movida había empezado en Estados Unidos pero que ya se estaba instalando en la Argentina: parejas de tres o cuatro (o tríos o cuartetos, debería decir), en donde los tres o cuatro andan felices y contentos. No son infieles ni swingers, son poliamorosos, nomás.
Al día siguiente, en el programa de radio Salgan al sol, entrevistan a un psiquiatra, especialista en relaciones amorosas, y el especialista es contundente: acá el poliamor no anda, no conozco ni un solo caso; somos posesivos, no compartimos.
Es decir, una gilada de los medios. Nada más.

Título 2)
Telenoche:

"Paco, mata RICO, mata POBRE" (música tremebunda y hollywoodense de fondo)... eslogan que se repitió en todas las ediciones, durante una semana.
Claro que el paco es un problema, pero que no me lo vendan así, como si fuera la novela de la tarde, buscando el gancho perfecto, la música a tono, para agarrarme del cogote y hacerme temblar.

Título 3)

Diario Perfil:
"El Krichnerismo ya tiene 115 mil piqueteros organizados en el país".
Foto de Milagro Sala con un palo en la mano; de fondo, los barrios que construyó Tupac Amaru. Organizados para qué, me pregunto yo. Porque si es para seguir construyendo viviendas, generando empleo y sacando a los chicos del paco y de la calle, bienvenida sea la organización. Por qué no podemos debatir, en todo caso, el cómo se hace lo que se hace, sin poner el cuestión los buenos resultados. Debatir, sí. Todo lo que sea necesario, para rescatar lo bueno y corregir lo malo. Discutir el papel del Estado, el liderzgo de Milagro Sala, el clientelismo. Sí. Pero, con la mirada puesta en cada uno de los destinatarios de esta acción.

Título 4)
Revista Luz:
"Ya no me preocupa el paso del tiempo, aprendí a disfrutar de mis arrugas".
Foto de la esplendorosa Catherine Fulop.
¿De qué arrugas me está hablando? Ella no sólo se preocupa: se ocupa. Pues entonces, ¿por qué no decir las cosas como son?

Título 5)
Diario La Nación:
"Papiloma humano: un virus que también es cosa de hombres: causa la mitad de los cánceres de pene que cada año provocan 250 amputaciones".
A veces pienso que estas notas restan más de lo que suman. Quizás esta información salve algunos penes, pero estoy segura de que deja a otros tantos muertos de miedo, acobardados.

"Si el texto es un objeto de lectura, el título, como el nombre del autor
es un objeto de circulación, un tema de conversación".
Gerard Genette

6.11.09

Buen fin de semana y algo más: S.O.S.


Escribo ahora porque milagrosamente, tengo señal. Desde hace tres meses largos, fibertel (grrr) llega pero con m i c r o c o r t e s, ¿saben de qué hablo? Pues yo sí, pero los técnicos no dan con el problema. Ya intentaron todo: me dijeron que era porque no tenía actualizado el antivirus, porque el router no andaba bien... hasta cambiaron todo el cableado de afuera, y como último recurso, pusieron un nuevo modem. La cosa funcionó unos diez días, hasta el domingo: otra vez los microcortes. En mi casa ya no nos decimos ni buen día ni pasame la jarra de agua, sino: "¿¿¿hay señal???".



Para qué contarles mis estériles llamadas al 0800fibertel. Impotencia, bronca, rabia. Peor que quedar engranpado en un piquete.

Dicen que mañana a las 8 están acá, pero a esta altura yo sé más que ellos: ¿¿Qué hago?? ¿¿Me cambio a arnet??



¡S.O.S!

(Necesito a Los Simuladores... o al Chapulín Colorado).



Respiro profundo, elimino el "en-estos-momentos-nuestros operadores-están-ocupados" de mi cabeza y me instalo en los versos de Joaquín Gianuzzi para desearles, ahora sí, un Buen fin de semana.


"La poesía del que ama no ve el conjunto
ni estrellas generales en la noche de todos".

Joaquín Gianuzzi. Fecundación del amante, en Apuestas a lo oscuro.

4.11.09

Una reflexión sin pies ni cabeza


Hace unos días miraba yo el programa 6, 7, 8 en la Televisión Pública. Pasaron al mejor estilo TVR un video en blanco y negro de la juventud de los años setenta: jóvenes abrazados, cantando en un recital de Mercedes Sosa, en contraposición con otro que daba cuenta de la juventud de estos tiempos: los pavotes jóvenes en la casa de Gran Hermano.
Cierto que los de la producción no estuvieron nada sutiles, pues entre el compromiso de unos y la vacuidad de otros, hay un largo camino de medias luces. Pero la televisión de hoy potencia el lado oscuro de la juventud, casi al punto de convencernos de que los jóvenes de este nuevo milenio son delincuentes y drogadictos, o, en el mejor de los caos, hombres y mujeres desenfrenados y tontos.
Ni muy muy ni tan tan, permítanme decirlo.
Podría hacer yo mi propio compilado al estilo TVR con chicos y chicas comprometidos, solidarios y pensantes. De todos los sectores, más unidos que en aquellos años.

Sin embargo, me quedé pensando.

Odio la nostalgia en masa de otros tiempos. No me gusta cuando me invitan a esas fiestas generacionales para tararear La Balsa o El extraño de pelo largo. De ninguna manera. Prefiero Los Piojos, Calamaro, Alvy Singer y todo lo que seguramente seguiré descubriendo. Pero, últimamente, se me ha dado por volver a esos años, síntoma, quizás, de que este mundo se me está haciendo extraño.
Cosas de la edad, sospecho.

No hablábamos de ciertas cosas, allá por los setenta. Ni se nos ocurría pensar si Fulanita tenía buen cuerpo o si nuestra cola era así o asá. Nos conquistaba el buen corazón de Fulano o la inteligencia de Mengano. No éramos frívilos, porque había todo un mundo que nos ocupaba.
Leíamos a Paulo Freire y Las Venas Abiertas; La Naúsea y Los Hijos de Sánchez. Escuchábamos a Viglietti, al Cuarteto Zupay, a Mercedes Sosa; adorábamos a Favio y a Serrat. Íbamos al cine a rompernos la cabeza con el El enigma de Kaspar Hauser y seguíamos a Bergman.
Comprábamos Satiricón, Humor, el diario Noticias.
No luchábamos contra la celulitis sino contra nuestra propia banalidad. Nos afeábamos si éramos lindas y usábamos todos la misma ropa, libres de marcas. No teníamos conciencia de lo que significaba una cartera Louis Vuitton, porque nos colgábamos, felices, las bolsas tejidas por los wichies. Nos resultaba obsceno gastar de más: la plata era para vivir, jamás para ostentar.
El sexo no era el pan de cada día, ni lo hablábamos así como así. Había algo de transgresión en cada beso, pero también había celebración. Esa intimidad nos pertenecía, era mía y tuya, de nadie más.
Queríamos cambiar el mundo porque creíamos en el Hombre nuevo para ese mundo, así, con mayúsculas.
Después llegaron las traiciones, la violencia, los desgobiernos, la represión más cruel y las heridas que aún hoy no cicatrizan.
A quien corresponda, escribió hace poco Martín Caparros.
¿A quién corresponde?, me pregunto yo.
De todos modos, prefiero seguir creyendo que un mundo mejor es posible; en ellos confío: en los jóvenes de hoy.

2.11.09

¿Es ésta la preciosa primavera?

Estoy confundida.
Desorientada.
Y pasada por agua.

El jardín de mi casa es un lodazal: los ramilletes de rosas, cargados de agua, se desploman apenas nacidas. Una bellísma dodonea en flor, que viró de arbusto a árbol para darnos la sombra perfecta de cada verano, se desprendió de cuajo del suelo que la sostenía: ahí están las raíces al aire, y todo su colorido despatarrado sobre el pasto, como un cadáver. Da pena verlo.

Dentro de la casa se multiplican las goteras. Las paredes están churreteadas con hilitos de agua que buscan escurrirse quién sabe hacia dónde. Parece que son las tejas, y Mario, el techista, no puede hacer mucho con esta lluvia.

Quiero un cielo bien celeste aunque me cueste, pienso, mientras espero que amaine el temporal, que venga Mario y que florezca este noviembre el jacarandá de mi vereda.

30.10.09

Buen fin de semana

"Fui a la facultad a encontrar gente, como hoy la gente va a facebook, mi facebook fue la facultad de Filosofía y Letras".

Alan Pauls, en revista No Retornable.
Foto: Magdalena Sorondo, en la Boutique del Libro de Palermo, A.P. junto a Fabián Casas.

29.10.09

Pura pinta

El martes a la noche fui al Palais de Glace, al Buenos Aires Photo 2009.
Tanta gente ... y tanto calor ahí adentro, que apenas si di una vuelta.

¿Lo más divertido? Mientras esperábamos al siempre impuntual de mi hermano, que era justamente uno de los expositores y poseedor de las entradas, mi hermana y yo estuvimos paraditas en la vereda más de media hora.
Me sentí en la red carpet de los premios Oscar.
Qué ropa, qué zapatos, qué lindos tapaditos...
Y qué maquilladas estaban las mujeres. ¿Cuánto gastan? ¿dónde compran? ¿qué se hacen en esas pieles de porcelana?

En eso, una mujer de negro, vestido caro, cinturón de charol (de buen charol), taco aguja, corte de pelo a lo garçon, sale con todo su glamour y para un taxi en la calle Posadas. No sé qué le dijo el tachero, la cosa es que ella dio un portazo y le gritó: ¡"andá, forro"!

Ah, bueno, pensé yo..., esta mujer es un bluff.

28.10.09

Bien por Federico Jeanmaire

Federico Jeanmaire ganó el Premio Clarín.
Más allá de mis simpatías con este tipo de premios, y en especial con el de Clarín, me puse feliz.
Porque se lo merece. Es un gran escritor. Créanme.
La foto es de Alejandro Guyot.
Me acuerdo de esa noche, de la lluvia, de la calle empedrada, de su voz quieta y su decir manso.
Pero más me acuerdo de su prosa.
Así que.
Estoy feliz.


26.10.09

Una educación sentimental

Cineclub, de David Gilmour

Resulta que el hijo del pobre David está harto del secundario. No le gusta, no hay caso. Colecciona malas notas sin que se le mueva un pelo.
Un día, el padre le dice: "Si no te gusta el colegio, podés dejarlo". El chico cree que el padre lo está provocando, y espera en medio de bostezos el resto del sermón, aquello de qué va a ser de tu vida si no estudiás y bla bla. Pero no. El padre sólo le dice: "Pensalo, mañana me contestás".
Al día siguiente, apenas se lo cruza en el pasillo rumbo a la cocina, le da la respuesta: "Quiero dejar el colegio".
Ok, le contesta el padre, pero con dos condicicones: 1) nada de drogas, 2) vamos a ver juntos una película por día: esa será tu educación.

Y así empieza el Cineclub y la historia de una educación nada convencional.

Claro que el padre no está seguro de lo que hace, ¿será éste el principio de una suma de fracasos en la vida de mi hijo? ¿estaré dando el punto inicial hacia su nada laboral? No lo sabe, pero lo que sí sabe es que nunca podrá ser feliz si en el mientras tantos el hijo hace lo que no le da ni una pizca de felicidad.

Empieza el baile:
Los cuatrocientos golpes, La Dolce vita, Pulp Fiction, El Padrino, Mujer Bonita, Psicosis, Qué bello es vivir, El bebé de Rosmary, Bajos instintos...
A partir de cada película y a pesar del desgano del hijo y de la impaciencia del padre, surge la conversación, las ganas de más, el juego.

A ver, en esta película tratemos de pescar qué escena nos inquieta de tal manera que nos empuja hacia la punta del sillón. En El Resplandor, dice el hijo, aquella en la que Jack Nicholson, alucinado, mantiene una conversación con el mayordomo del hotel, o en Annie Hall, la escena en la que Diane Keaton canta Seems like old times en un bar a oscuras. O cuando Harvey Keitel, en Calles Salvajes, recorre un bar, iluminado de rojo, acompañado por los contundentes acordes de Tell me, de Los
Rollins Stones.

Padre e hijo siguen repasando escenas memorables, a medida que pasan los días: Audrey Hepburn en la escalera de incendios de un piso de ladrillos rojos en Breakfast at Tiffany´s; el monólogo de Marlon Brando en Último tango en París o cuando tira los platos de la mesa en Un tranvía llamado deseo.

Fascinados por Brando, el padre le cuenta al hijo la biografía del actor y conversan hasta la madrugada sobre la historia de la inmigración, sobre dónde reside el talento, sobre la belleza. Otro día, el hijo repite una y otra vez el cuadro de Caracortada, el momento justo en el que Al llega a Miami. Empieza entonces una clase de Geografía. ¿Donde queda Miami?, pregunta el hijo. Después de una hora, de recorrer Estados Unidos, Florida y Cuba, llegan a Sudamérica.
¿Es un país?, pregunta el hijo.
No, un continente. Sigues avanzando miles y miles de kilómetros, selvas y ciudades, más selvas y ciudades, hasta el final de Argentina.
¿Es el fin del mundo?, pregunta el hijo, asombrado.
Más o menos... contesta el padre.

Todavía no terminé el libro. Ahora el hijo anda enamorado, y el padre corre a la videoteca para elegir una película sobre el amor y el desamor.

El padre sigue dudando, pero el hijo aprende. Sabe de planos y contraplanos, puede identificar un plano secuencia y una cámara en mano, pero también, construye de a poco un pensamiento propio.
Una vez que el hijo se entusiasme con esta nueva pasión de ver y pensar, el padre intentará el segundo paso: que el hijo quiera ir a la universidad para debatir así no ya con su padre sino con jóvenes de su misma edad.

Veremos si lo logra. Después les cuento.

23.10.09

Vuelta y cita

Y pasaron tres meses, así como así.
Miro para atrás y esto es lo que hice mientras duró el paréntesis:

Trabajé: con las revistas de siempre, en dos o tres libros y algunas cosas más.
Viajé: por la bella Quebrada del Norte argentino. (Hay diario en La Lectora Provisoria).
Lamenté: cada desencuentro entre gobierno y oposición, entre flacos y gordos, entre pelados y lampiños.
Recorrí: los blogs de siempre y más.
Descubrí: al músico Tomás Lebrero.
Planté: colores en mi jardín.
Celebré: un encuentro hiperfamiliar, donde entre todos encontramos la marca a fuego de nuestro Potente Gen G. (gracias, yoni Bigud).
Acosé: a la gente de Fibertel.
Seguí: cada capítulo de Tratame bien. (Ni loca me pondría la remera maradoniana, pero sí aquella que dice: yo banco a José Chocachian, si es que se escribe así).
Padecí: como todos, las zozobras argentinas.
Leí: más de diez libros. ¡Ya les contaré!

Va cita:

"Todo es raro, todo es imposible".
Ema, la cautiva. César Aira.*

* gracias, yupi!

23.7.09

Cita y Despedida

"Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiéramos".
Marguerite Duras

Y con esta cita (y el post número 400) me despido de todos ustedes, por lo menos por un tiempo.

Dejo acá escritos de todo tipo, pero quizás lo más valioso sean las citas que figuran bajo la etiqueta de Citas de fin de semana.

Las he releído esta tarde y recordé lo que una vez me dijo mi hija cuando vio mis cuadernos de citas: "Acá hay un tesoro, algo tendrás que hacer con esto". Pues hecho está.

Les agradezco a cada uno de ustedes el apoyo a este blog, que no es ni muy muy ni tan tan. Han sido amables, fieles, una agradable compañía.
¡Celebro la experiencia de haberme animado a contar lo que quise contar! Y celebro el encuentro, claro, pero seguiré pasando por sus blogs o cruzándolos en blogs amigos.

Un gran abrazo a Mickey, Angelina, Enter, koba, Lucía, Mensajero, claude, Wonder, Herido de Paris, M.T., Yoni Bigud, juli, Dorian, stella, Conocido de la vida, yupi, janfi, condesa, María, Adivinador del pasado, José Soriano, Jorge Arce, Carlos G., marmottan, MQDLV, AM, mili, Gamar, Jotafrisco, Gemma, loitt, marcela, el lord, juanma, Mr. crab, filo, glenda, ángel eléctrico, malena, lexi, paula D., Mary Poppins, fedet, santi, guille, Waitman, la candorosa, verdemanzana, Tomás Munzer, sobredosisdescasez, reina, compotadeesperas, Rodolfo, Ra, Pustulio, Pía, Pepe Palermo, Dr 7, Pedro, Oscar Cuervo, Nippur, nadasepierde, Mr. Halls, el Caballero de la Luna, Juan González, minombremesabeahierba, Ajenjo, maray, Mariángeles, magah, lucila, laura, leo, galois, gabrielaa, ElPoeta, el viejo agustín, Disparador, De Lirium, Indis Creta, cristal, Carlos A., Cassandra Cross, cristina, el dedo en la llaga, Hija de Zeus, Eric, fede, Ojaral, Pol Marías, Pablo M., federico, fernán, Gonzalo Garcés, Guantes de lana, horacio, hugo, mars, Notan, Occam, magu, Humanoide, Lic Jasper, y anónimos buenos.

¡Muchas gracias!