12.4.10

De todo, como en botica


La idea surgió en una playa junto al mar, pero no en épocas del sucundum. Fue hace algunos años, eso sí, una tarde de ronda de amigas, cuando el tiempo siempre es propicio para la conversación menos urgente. Que por qué nos nos das un taller de literatura, me dijeron a mí, pues venía contando mis últimas lecturas. Que no, que ni loca. No sabría cómo, en todo caso, vos, –me acuerdo que le dije a la que estaba justo a mi lado– danos clases de cocina, que me mataste con tus recetas este verano..
Y así, en plena playa, se fue armando el querido Polirrubro.
La cosa era así:

Un grupo de diez mujeres nos reuníamos una vez por semana (fuimos probando distintos horarios, según las varias ocupaciones) y cada una compartía con las otras, en riguroso turno, aquello que sabía hacer o que más le apasionaba.

Empecé yo con cuatro encuentros dedicados a Borges. Con esmero, preparé fotocopias para repartir, seleccioné información y armé un recorrido interesante que abarcaba su vida y su obra.
De Borges pasamos a las clases de cocina –el "ser pastiche" era rasgo fundante del Polirrubro, de ahí su nombre– en la casa de la cocinera en cuestión. Ella en el centro de la cocina y nosotras en la tribuna, atentas al crepitar de las cebollas y al paso a paso del plato del día. La clave era terminar con la degustación en vivo de todo lo que habíamos preparado.
A esta altura, cada una, en su casa, ya revolvía la cacerola al son de los poemas de Borges.
Íbamos bien.

Pasemos a otro tema, dijimos, hastiadas de tanto soufflées y con varios kilos de más.
Y entonces llegó la cosmetólga con su mágico maletín, rebosante de polvos volátiles y rubores en barra. Alrededor de una mesa, empezamos desde el paso uno: limpieza de cutis, mascarilla de pepino par una buena hidratación, y terminamos con los consejos de nuestra experta para lograr un buen maquillaje: ojo con los ojos –decía ella parodiando a la profesional de Utilsíma Satelital–: para las ojeras que tienden al marrón, va tapaojeras amarillo; para las rojeces del rostro, el corrector debe ser verde y nunca, ¡pero nunca! deberán maquillarse el cuello. La sombra para párpados se coloca así, síganme: esfumando de acá para allá... Creo que fue más la risa que el aprendizaje, porque cada tanto veo en mi cajón del baño el corrector verde que jamás usé, y porque, digamos la verdad, muchas de las amigas del Polirrubro apenas si tenían un rímel añoso y un brillo pegoteado en su bolsitos de cosméticos.

Le siguieron clases de historia, que nuestra profesora y amiga había preparado casi como para un posgrado en Harvard. De su mano recorrimos el conflicto árabe-israelí, primero, y después, las causas y consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, que nos llevaron largos meses.

Agobiadas por temas tan complejos, decidimos despejar mentes y cuerpos con nuestra experta en Turismo: alquilamos una combi e hicimos un maravilloso recorrido por la ciudad de Bueno Aires. A partir de esa experiencia, miro la ciudad con otros ojos; ya nada se me escapa. Me di cuenta de la poca atención que le había prestado a las innumerables fuentes que la adornan, a las cúpulas de algunas avenidas, a los increíbles árboles en flor. Fue como ver la ciudad por primera vez, después de haberla habitado, casi indiferente.

Un día de fiesta que terminó con almuerzo en La Boca, pasadas las tres de la tarde.
Continuará...

18 comentarios:

Anónimo dijo...

que lindo

Pablo Miravent dijo...

Conmovedor!
Entiendo que a tu edad uno tenga que rebuscarselas...
Realmente para tomar de ejemplo.

Eclipse dijo...

me encanta!! me encantaría leer la continuación. es de esas cosas que muchos solo imaginan pero pocos llevan a la práctica. me parece genail que lo hayan llevado a la práctica.

Stella dijo...

Me gustó! Qué buena idea!
Nada mejor para aprender cosas nuevas, que estar entre amigas!

Besooos

angie angelina dijo...

Me mataron las cebollas crepitantes y el conflicto arabe israeli. Y el corrector VERDE (!!!), al amarillo llegué, al verde, sólo al labial indeleble jajaja
No dudo que tus clases borgeanas deben haber sido fantásticas. Quisiera saber qué enseñaban las otras, porque dijiste que eran 10 (DIEZ) amigas t se me perdió alguna.
Besos
Angie Angelina

Marina dijo...

A eso le llamo yo unir esfuerzos! Qué lindo, me encantó!

Estrella dijo...

ANÓNIMO BUENO,
Gracias!

PABLO,
¿Qué pasó? Saliste del anonimato, epa.

ECLPSE,
Ya verás lo que se viene, estuvo tan bueno!

STELLA,
Fue una buena experiencia, de muchas sorpresas. Vos nos hubieras enseñado a armar el más bello de los blogs con todos los chiches posibles... entre otras cosas, claro.

ANGELINA,
Por eso el "Continuará...", todavía faltan varios rubros muy entretenidos. El labial indeleble me pone nerviosa, es casi peor que un tatuaje.

MARINA,
¡Hola! AAAAhora voy para allá!

miriam dijo...

te sigo desde la distancia y te quería agradecer el haber recomendado en su momento el libro papá
me lo hice traer de bs as
esas magias y ó causalidades de la vida
hay un sitio que te puede ayudar como guía a redescubrir otras magias, las de bs as
http://www.facebook.com/profile.php?id=1032364004#!/pages/Rincones-historias-y-mitos-de-Buenos-Aires/199093079815?ref=nf

gracias nuevamente por el consuelo que hay siempre en tus palabras

La herida de Paris dijo...

Así debería funcionar la sociedad.
Saludos.

Anónimo dijo...

soy anonimo malo

Estrella dijo...

MIRIAM,
Qué bueno que te gustó el libro de Jeanmaire, justamente ayer lo vi en mi biblioteca y me acordé de esa historia tan triste.
Gracias por tus palabras, miriam.

HERIDA,
Si vos hubieras estado en el Pilirrubro, las cosas que nos podrías haber enseñado, opi.

ANÓNIMO MALO,
Qué problema tendrás con la edad, anonimito malo, me pregunto yo.

Winter dijo...

Qué idea tan edificante!
Me hiciste recordar una época, casi recién terminada la universidad, en que me invitaron a participar de un grupo donde había intelectuales, artistas y hasta un matemático. Mi aporte sería la dosis de realidad que puede dar el cómo lo financio. Me sentí desgraciada!

Aún hoy trato de abordar a Borges y descarrilo rápido...

Yoni Bigud dijo...

Me gustan esa clase de intercambios. Son edificantes. Muy bueno.

Un saludo.

Yoni Bigud dijo...

Y... 14.

Perdón.

Gamar dijo...

Muy interesante, pero pienso que si me tocara dar una clase con mis habilidades aburriría a la mayoría.
Beso

T.M. dijo...

Estrella, que edificante todo lo que ud. cuenta. Resulta gracioso y divertido y nos recuerda cosas que algunas hemos hecho hace ya algún tiempito.Por ej. a continuación le contaré lo que me pasó a mí con mis amigas en el paseo turístico por la Boca, no nos dimos cuenta que justo ese día se jugaba un partido y nos bajamos del auto pues queríamos conocer Caminito, creo que las piernas no nos alcanzaban para correr y llegar al auto. Espero que su historia no termine de igual forma, pues hasta el día de hoy sigo cargando con esa equivocación. Abrazos.

La condesa sangrienta dijo...

Quedé pensando que sin estar tan organizado como su polirrubro, en líneas generales, uno se nutre de los conocimientos y experiencia de los amigos y cuando media el afecto, el intercambio es más provechoso.

Anónimo dijo...

Es una experiencia increíblemente divertida! cada una es reina por un día en lo suyo no?, me anotaría ya con tu ciclo borgeano! y me intriga pensar en cómo siguen las tertulias... acá estaré.
Filo