28.4.10

¿Más?


Ayer pasé por la casa de una amiga y vi que tenía La Novela Luminosa sobre la mesa de luz. Qué dichosa, pensé, aún no la ha leído.

Nada como esos momentos que anuncian la llegada de la felicidad: el viernes a la tarde, los días antes de las flores del jacarandá, las horas que anticipan una gran noche, el instante justo en que se empieza a abrir un regalo, el delicioso olor de lo que se está por comer, la entrada gloriosa a ese recital tan esperado, el camino hacia la librería, el descubrimiento de un nuevo autor.

No sé si son los libros que más me han gustado, pero sí digo que me hicieron feliz. Recuerdo perfectamente dónde y cuándo los leí, y todo el placer que me dieron. Los leía despacito, sin apuro, amarreteando las páginas para que el disfrute durara más.

El sonido y la furia
La Guerra y la paz
Rayuela
Facundo
Diarios de Cheever
El Palacio de la luna
Biografía de García Lorca
Descanso de Caminantes
Ema la cautiva
La Novela Luminosa

Quiero más.
¿Hay más?

Foto: Ángel Pérez de León

42 comentarios:

Eclipse dijo...

la novela luminosa.
enero de 2010
qué libro!
todos mis actos tenían algo de autobiográfico después (reite, pero era algo así)
me pasaron cosas extrañas para conmigo misma leyendo ese libro. millones de casualidades, conexiones interiores, procesos personales.
crecí, creo.
o al menos fue un libro que me ayudó a superar una tormenta, a pasarla como si fuese llovizna.

y coincido... el antes del goce es genial. lástima que lo valoremos luego.

Marina dijo...

Yo recuerdo caminando por las calles de Bolvia en soledad, a Madame Bovary, comprada de saldo. Recuerdo sin ir más lejos El Pasado, de Alan Pauls, entre llantos que me provocó en el sillón de mi casa, y recuerdo mucho los primeros que leí de Sándor Márai, en el colectivo, atravesando el otoño de la ciudad para llegar al trabajo. Es realmente encantador eso que pasa, que uno ve el lomo, la tapa de un libro en la biblioteca, y está viendo un pedazo de su vida descansar! Un beso, estre!

WaitMan dijo...

Sin dudas es muy personal... pero me ha pasado lo mismo con varios libros. De los que recuerdo ahora:
La Trilogía de Nueva York, El Largo Adiós, El Perro de Terracota y hace poco con El Ojo de la Patria.

Ahora... me hizo pensar que, por el contrario, hay libros genialmente angustiantes. Páginas que uno devora y desea terminar cuanto antes. Como si en realidad fuera el libro quien disfruta devorándonos a nosotros.
Se me vinieron a la mente "El País de las últimas cosas" y "Factotum".

Ángel eléctrico dijo...

Creo que logro entender: no hablar de "buenas novelas", "novelas bien escritas". O tal vez sí, pero no exclusivamente. Recordad libros que vienen cargados de, justamente, recuerdos. Podría(mos) escribir tanto sobre esto.
Infancia: "De la tierra a la luna" (Verne), despertándome a las 9 de la mañana durante varias semanas, quedándome en la cama para leer. Mucho Asimov durante las vacaciones en verano, cuando se dormía siesta y no podía salir a jugar hasta las 17.00...
Adolescencia: ella no se definía, yo me narcotizaba con una novela por noche de Agatha Christie (Nunca lo hizo; yo al menos me leí las 83 libritos de la colección de Planeta).
Después, ahora, me hace feliz la lectura en sí misma, el puro hecho de leer.
Creo que por acá el viento nos está amontonando.
PD: Buen post. Positivo. Disparador de buenas emociones: me alegraste la mañana laboral incipiente!!!

marmottan dijo...

Hola!!
Tengo en mi mesita de luz " La elegancia del erizo" y " Zapatos italianos".
Saludos.

La condesa sangrienta dijo...

Hay más, siempre hay más porque el puro placer que un libro nos regala comienza en el momento de elegir comprarlo.
Recuerdo cuando me regalé la Obra poética de Borges (lo cambié por un par de zapatos), estaba tan feliz que hasta me lo dediqué. Otro tanto me sucedió con la Poesía completa de Pizarnik.
Leer poesía es un continuo, un sinfín que no se detiene, el placer se prolonga y se renueva en cada nueva lectura.
Diarios de Cheever, estoy leyéndolo con cuenta gotas, Al Este del Edén de Steimbeck, ése terminé con pena y hay tantos más que resultaría una larga lista.
Por suerte hay más, siempre hay más ¡qué bueno!

Sebastián Lalaurette dijo...

Todos los de Tolkien, pero especialmente "El Silmarillion", que lo leí de vacaciones en Gualeguaychú; suspendí salidas para quedarme leyendo ese libro en la mesa del camping junto al fuego.

"Lolita", imposible de dejar.

"El Libro de la Tierra Negra". Mi primer ebook, el único que soporté completo porque estaba pegado al monitor.

"El libro de las bestias" de Ramon Llull, inhallable.

"Hamlet", devorado en un viaje de tres horas.

"Norwegian wood", de Murakami.

"Vida interior", de Jeanmaire, posiblemente el mejor libro que he leído en los últimos años. Disfrutado en largas sesiones en la bañera, entre otros ámbitos. Felicidad.

Mary Poppins dijo...

el sujeto con el objeto ...

a veces lei el mismo libro esperando aquella rezccion primera, y no

me explico?

Es el medio entre el objeto y el que lo usa y sus circunstancias

Esto ultimo no me ocurre con Rayuela

Besos e interesante post

Yupi dijo...

La relación entre el sujeto y el objeto de la impetuosa Mary Poppins me liquidó. En este caso tiene razón, se tiende a pensar en los libros de niñez-adolescencia, no siempre literariamente los mejores. En ese segmento creo que Rayuela gana cómodo. Algunos libros queridos:
-Las aventuras de Tom Sawyer de Twain
-Sandokan de Salgari
-La flecha negra de Stevenson
-Los papeles de Pickwick de Dickens
-El largo adiós de Chandler
-cualquiera de Borges
-cualquiera de Kafka

Betina Z dijo...

Uy... allá lejos y hace tiempo, Demian de H. Hesse (y los que le siguieron: El lobo estepario, Narciso y Goldmundo, etc.); La feria de las tinieblas de Ray Bradbury y Los desposeídos de Ursula K.Le Guin...Rayuela (y tanto Cortázar)...Borges, mucho, pero especialmente los cuentos de El aleph.
Mis felicidades más recientes fueron:
El dios de las pequeñas cosas de Arundhati Roy (placer, placer, placer)
Kalpa imperial de Angélica Gorodischer
La raza de los nerviosos de Vlady Kociancich
El vizconde demediado de Ítalo Calvino
En las nubes de Ian McEwan

¡Quiero más!...
Posiblemente, tu post y sus comentarios me conduzcan a nuevas felicidades, así que, Gracias, Estre!

Carlos G. dijo...

Mientras me preguntaba ¿desde qué edad comenzar la lista? el comentario de Yupi lo definió, entonces desde mis 11 o 12 años los más recordados, sin orden ni concierto:
Las aventuras de Sandokan
El Principe Valiente
Colmillo blanco
Azabache
La epopeya del Bismarck
Tiempo de vivir y tiempo de morir
De regreso
Sobre héroes y tumbas
Bradbury (todos sus cuentos)
Cortazar (cuentos)
El desierto de los Tártaros
Borges (prosa)
La insoportable levedad del ser
Mi cuento preferido (en particular: encender un fuego)
Bajo el volcán
La última pregunta

y hay más, por suerte siempre habrá más.
Lindo post.

Estrella dijo...

ECLIPSE,


Es que la literatura agrega mirar a nuestro mirar: no sé quién lo dijo, lo olvidé. Y algo de lo que decís que es muy cierto. Todo lo que vive uno se convierte en algo digno de ser contado. Y eso de que una tormenta se transforme en llovizna... ¡si lo supiera, Levrero! Gracias!


MARINA,


Qué buenos recuerdos. Pensar que estarán con vos para siempre. Madame Bovary en Bolivia: ¡magnífico! Yo recuerdo siempre la noche en la que me entusiasmé con el Palacio de la luna, el verano que leí el Facundo (¡cómo lo olvidé!, ya lo agrego en la lista), el otro verano que disfruté de La Guerra y la Paz. Un beso para vos, Marina!

WAITMAN,

Ay, El largo adiós, qué buen libro, lo leí dos veces. ¿El Perro de terracota? ¿de quién es?

El país de las últimas cosas es de los libros más angustiantes que leí, junto con Vértice, de Gustavo Ferreyra. Tiene que ver, quizás, con el estado de ánimo en ese momento. ¿Factotum? ¿De Bowkoski?



ÁNGEL ELÉCTRICO,

Ahora que lo pienso y a medida que los leo, veo cuántos libros he olvidado de nombrar.

Las lecturas de la infancia a la hora de la siesta... ¿no tenían un sabor especial? Verano,chicharras, el sol afuera, y uno acurrucdo, con un libro entre las manos.

Como vos, también me narcotizaba en la adolescencia, creo que gracias a un primo (Pablo) al que veía leer sin parar. Me daba tanta envidia que un día dije: algo bueno pasa ahí, y me abalancé sobre un libro, para siempre.

Me alegro de que te gustara el post, será que para bajones está la vida.

Gracias por pasar!

Estrella dijo...

MARMOTTAN,

Zapatos italianos está bueno. Ahora sí, preparate, porque EL tema es la vejez :)

CONDESA SANGRIENTA,

Para unn cumpleaños me regalaron las Obras completas de Borges: ahí están, en el mejor lugar de mi biblioteca. Y también vuelvo a la poesía, aunque me quedé con la de otros tiempos, poco y nada de lo actual.

Los Diarios de Cheever son lapidarios, hay que dosificarlos, pero es un libro muy querido, uno de los que no presto...

SEBASTIAN,

Lecturas junto al fuego, otro momento de gloria.

¡Bien por Vida Interior! A mí me gustó mucho, se lo acabo de prestar a mi hija y también se entusiasmó. Debo decir que es muy superior al último de Jeanmaire, el que ganó el premio Clarín. ¿Ves? No sé si puedo relatar los acontecimientos de la historia, pero nunca, nunca, me voy a olviar de ese balcón y del personaje, que miraba la vida desde ahí, de la novia enferma en la cama de la habitación del hotel, de las digresiones... ese clima está en mí. Gracias, Sebastián.

MARY POPPINS,

Ajá, querer que pase lo mismo, pero no. Quizás sea hora de empezar a releer, no uno, sino varios, a ver si damos con esa extraña senación. Pero claro que no. A no ser que viajemos en el túnel del tiempo hasta aquella tarde en la que leíamos a...

Buena reflexión!

YUPI,

Los libros de la infancia-adolescencia merecen una larga conversación.

¿Ves? Con lo que me gusta Borges no me acuerdo del momento en que lo leí. Quizás (pienso ahora) se deba a que no escribió novelas, sino cuentos y poesía. Si recuerdo una tarde en que se los leía en voz alta a una de mis hermanas, mientras ella me miraba con cara de: "¿y"?

Será que con una novela uno comparte otros tiempos, se está en un estado de literatura (como dice tu amigo Vila-Matas :)). O quizás los otros tiempos sean los propios. Por ejemplo, si pienso en el Facundo de Sarmiento, automáticamente veo el campo, porque fue en el campo donde lo leí. Cerraba el libro y me quedaba mirando el horizonte sin fin, la pampa, los caballos. Solo me faltó ver a Quiroga, en vivo y en directo, pero casi...

Algunos de los libros que nombrás los descubrí cuando mis hijos varones eran chicos: Sandokan, Tom Sawyer... En casa de puras mujeres Sandokan no tuvo su lugar. Raro, ¿no?

BETINA Z,

Sí, sí, todo Hesse!

Si te va McEwan, no dejes de leer El Jardín de cemento.

Con Angélica Gorodischer nunca pude, ¿tanto te gustó?

Ese "placer, placer, placer" es lo que me gusta!: explayate, dale!

CARLOS G,

Ay, Carlos, leo tu "Azavache" y pienso: ¿"dónde estará mi ejemplar"? Cómo me gustaba!

El Desierto de los tártaros y La insoportable levedad también son libros muy amados, que me regalado gloriosos momentos.

¿Qué es la última pregunta?

Gracias, Carlos!

Yupi dijo...

Ya que no podemos volver el tiempo atrás, escribí ese post sobre tus lecturas. Como el tiempo está en las historias -sin historias no hay tiempo alguno, solamente está la eternidad de la muerte- son ellas las que crean el tiempo, sólo hay que escribirlas. De ahí que la escritura sea tiempo recobrado. Esto es algo que mucha gente (peor: gente relacionada con la literatura) no puede entender ni a cañonazos.

El desierto de los tártaros. No sé cómo pude olvidarlo.

malena dijo...

Uy qué bueno! A mi me pasa con los que todavía no leyeron Rayuela, pero dejo de envidiarlos ahora que leo esto y pienso que no leí La novela luminosa! Lo vi en la librería pero estaba carito, pero ni bien cobre voy por él!!!

Juli dijo...

Allá en la infancia recuerdo haber disfrutado muchísimo las aventuras de Tom Sawyer (ahora, disfruto horrores ver las expresiones de asombro de mi hija cuando se lo leo)
De grande... muchos, muchos...pero los primeros que me vienen a la cabeza son Guerra y paz, y Los Galgos, Los Galgos.
Saborear cada página, de principio a fin...lamentarse al ver que las páginas restantes son tan pocas, ansiar conocer el final y al mismo tiempo desear estirarlas como chicles, para que la aventura no termine... qué gloria!

WaitMan dijo...

Estre:
"El Perro de Terracota" es uno de las varias novelas de un autor italiano que a mí me encanta: Andrea Camilleri. Como la mayoría de sus libros, está protagonizado por "Salvo Montalvano", un comisario de un pueblo perdido del sur de Italia. (El nombre del comisario es una referencia directa a un gran amigo de Camilleri, el escritor Manuel Vazquez Montalbán -usted lo conocerá- creador de Pepe Carvalho).

Y Factotum... sí, de Bukowski. Fue la primera vez que cerré un libro y quedé con una sensación de vacío... de desolación... enorme.

La herida de Paris dijo...

Como dice Peperina:

"Te amo,
Te odio,
dame mas."

Esa es mi relación con la literatura.

Saludos.

Estrella dijo...

YUPI,
Desde ayer, el tema me anda dando vueltas por la cabeza, y a cada rato aparecen lecturas nuevas (lecturas recobradas)y nuevos tiempos (tiempos recobrados).
empecemos...


MALENA,
Estás perdida, lejos de la blogoósfera, ¿en qué andás?
Rayuela: inolvidable! Y dale con La Novela Luminosa.

JULI,
Leo Los Galgos y siempre pienso en vos. Deberías escribir un post sobre esa lectura.
Gracias por pasar, sé que estás a mil.

WAITMAN,
Ah, Camillieri, sí, algo leí de él, pero hace tiempo. Sé que hay muchos ue lo siguen a muerte. Anoto, anoto!

En cuanto a Bukowski, debo de haberlo leído, porque en una época, devoré (como muchos otros) cada uno de sus libros. Creo que lo que más me gustó fue una biografía, no me acuerdo del autor, y sus poesías. Tiene algunas realmente buenas.

Cuando un libro te deja por el piso, así, como vos lo describís: con una sensación de vacío, desolado... me cuesta recuperarme. Por eso no leo más ese tipo de libros (antes eran mis lecturas preferidas).

OPI,
Muy bien ,perfecto, aplicable a todo (o a casi todo) en la vida.
Saludos!

Ceci dijo...

Me encantan los libros y creo que por eso me encanta este blog. Siempre te leo, Estrella, este es un lugar tan hermoso!
Los libros que leí de un tirón, sin poder dejarlos son Los autonautas de la cosmopista, Los cuadernos de don Rigoberto, El Túnel e Historia del cerco de Lisboa. Pero así, sin poder dejarlos, eh? Ahora anoto los de tu lista, a ver si vuelve a suceder...
Un beso!

fedet dijo...

Va la de los que más me gustaron entre los últimos que he leído
- El grito silencioso, de Kenzaburo Oé
- La invención de la soledad, de Paul Auster
- La breve y marivillosa vida de Oscar Wao , Junot Diaz
- Conversación en la Catedral y La fiesta del Chivo, de Vargas Llosa
- Las benévolas, J. Littell

El primero y el último no son recomendables si no estás leyendo libros que te dejan por el piso

Yoni Bigud dijo...

Claro que hay más. Me viene a la mente Adán Buenosayres, algunas cosas de Kundera...

Un saludo.

Mael Paul Veaux dijo...

El Refugio de la Tristeza. F. Cranwell. Me tapa justo el hueco de una boca de luz faltante.
Silencios y Murmullos. E.M Zamudio. Me hace juego con la cortinita del ventiluz.
Quizás no. Ana Vergara (menos 11 pag) calzó justito en la pata renga de la tele.

Carlos G. dijo...

Estrella, La última pregunta es un cuento de Asimov al que él mismo definió como su preferido.
Lo leí hace poco y diría que no se destaca por su desarrollo pero en el final comprendés toda la historia de un sólo golpe.
Me pareció, por la idea, un cuento extraordinario.
No es muy largo y podés encontrarlo en internet.
Si lo lees decime después qué te pareció.

Saludos

Ángel eléctrico dijo...

La última pregunta es un cuento perfecto. Me acuerdo las divagaciones filosóficas (y etílicas) de la adolescencia!!!

Ángel eléctrico dijo...

Ahí les va, para que discutamos y bebamos (porque volver a la adolescencia no se puede...):

http://www.fis.puc.cl/~jalfaro/fiz1111/charla/laultimapregunta.pdf

angie angelina dijo...

la nausea
sidharttha
el que tiene sed
acerca de roderer

alguno de bayly, dale Estre jajaja

Estrella dijo...

CECI,

¿Es tu primer comentario, entonces? Bienvenida!! Siempre es lindo saber quién te lee.

Tomo nota de tu lista, con mucho placer. Veo que este post está dando buenos frutos. Gracias, Ceci!

FEDET,

Leí todos los que nombrás, menos Las Benévolas, porque me acobardaron sus tantas páginas. El grito silencioso es tremendo, ¿es el del chico enfermo o me estoy confundiendo con otro?

La Invención de la soledad: lo pondría en el segundo lugar, después de El Palacio de la luna. No sé cuál me gusta más, pero recuerdo perfectamente la tarde en que devoré El Palacio, primer libro que leía de Auster, cuando aún no era muy conocido.

De La Invención: todo sobre el padre, figura que aparece, y tanto, en la literatura amaricana.

El país de las últimas cosas es otro de los tremendos. Bien por la lista, fedet, vamos sumando!

YONI,

La insoportable levedad del ser, en primer lugar. La lentitud está bien... he leído varios de Kundera, quizás buscando siempre lo mismo, esa fascinación que sentí con La insoportable, pero no, no volvió a suceder.

MAEL,

¿Qué pasó con las 11 páginas? ¿Las usaste para sacarle el aceite a las milanesas? Peeero!

CARLOS G.

Acá veo que Angel puso el link. Lo leeré, claro, y te cuento. Gracias!

ÁNGEL,

Si trata sobre la adolescencia y hay divagaciones, pues entonces, me va a gustar. Discutamos y bebamos, no queda otra: chin chin :) Gracias por el link :)

fedet dijo...

Todavía no leí El Palacio de la luna, lo pongo en lista de espera. En la mayoría de los libros de Oé aparece el tema del hijo enfermo, El grito silencioso es la historia de dos hermanos (uno casado y con su esposa borracha y el hijo enfermo) que vuelven a su pueblo natal. Dinos como sobrevivir a nuestra locura (qué título!) es sobre la relación entre un pader sobreprotector y su hijo enfermo.
Saludos!

Carlos G. dijo...

Ah si! ja, ja, tiene que ver con la adolescencia y con porqué envejecemos: ¡¡maldita entropía!!!!

Betina Z dijo...

Estre: "El dios de las pequeñas cosas" es una historia extraordinaria, bellamente contada. Historia de vínculos, de relaciones familiares, de hermanos, de incesto, de castas, de la India, del amor, de los secretos de los niños, de los secretos de los adultos, de la muerte, de la tragedia y de nuevo, del amor. La leí hace unos años y la recuerdo como el primer libro en muuucho tiempo que me produjo un disfrute tan grande. Sí, así, como el que uno sentía cuando había leido un poco menos y se asombraba un poco más.
Después me la pasé buscando locamente más obras de la autora pero no, la muchacha india se abocó a la militancia ecologista, según parece...
Ah, de Kundera, además de La insoportable, me gustó muchísimo "La inmortalidad".
Otras: años antes de la película y etc, leí El perfume y me encantó. Ídem con El lector, una gran novela de Bernhard Schlink.

La candorosa dijo...

Siempre hay posibilidades de ser más felices...
Y los títulos de libros que lo permitan, están esperando que los descubramos!

Saludos!

Koba dijo...

Sería piola tener la habilidad de olvidarse por completo de un libro, para volverlo a leer como si fuera la primera vez. La misma fantasía la tengo con algunas películas.
Leería en loop infinitum Otras inquisiciones de Borges. Bah, igual lo hago cada tanto.
Otros candidatos:
El Palacio... o La Trilogía de NY de Auster,
La Conjura de los Necios de Kennedy Toole
El Guardián en el Centeno de Salinger
Uf, son muchos...
Obvio que cualquier cosa de Borges también.

filo dijo...

Hola Estre!!!
La novela luminosa está en mi mesita de luz en este momento, la empecé a leer por tu recomendación y la verdad es que no quiero terminarla, la dosifico, y siempre vuelvo a releer libros que me hacen bien, autores como M.Kundera, o Paul Auster o hace poco Sara Gallardo con Los galgos los galgos..

Tuve una dolencia de internetitis y me recluí en los libros ahora estoy leyendo a Maria Martoccia "sierra Padre", besos Estre!

Estrella dijo...

FEDET,
Claramente, tengo un lío tremendo con los libros de Oé. Bien por la aclaración, veré que tengo en mi biblioteca.

BETINA Z.,
Ahora que me contás de qué va, estoy segura de haberlo empezado... pero ahí quedó. Viste cuándo no te enganchás desde las primeras páginas, o cuando hay otro libro que te empuja y te empuja... O quizás algunas de mis hermanas me apuró y se los presté antes de tiempo. Ahora que sé lo que sé, empiezo la operación rescate. Gracias!!

CARLOS G,
:)

CANDOROSA,
Pues hacia allá vamos!

KOBA,
La conjura de los necios! Qué buena historia! Y sí, me acuerdo del año en el que la leí, hace mucho, mucho, un verano de esos calurosos, en la casa de mis padres.
Borges, siempre.

filo dijo...

Ayy!! me estrellé!

Estrella dijo...

ANGELINA,
sÍ!! también Bayly, me gustaría no haberlo leído! Y a mucha honra. (Perdoname que no te contesté antes, no te saltée, sólo que quedaste como bisagra, entre dos respuestas). ¿Viste que hay nuevo libro de Castillo?

FILO,
¿¿Qué te anda pasando??
Qué suerte que te gusta La Novela, contame algo del de Sierra Psdre... ¿y qué es eso de la internetitis? Filo, ¡¡contame!!

angie angelina dijo...

ah, sì? el gran amigo Castillo.
Buyeno, pronto voy a la Feria y chusmeo, digo chusmeo porque todavia no cobrè.
Che me acordè de dos màs:
Las piadosas- de F andahazi
(ya van a salir los detractores)
y
la invencion de morel, de nuestro mutuo amigo (¿ya la nombraron?)
Me gustarìa volver con una lista màs larga, dejame ir a mi biblioteca y volver, acnclaa en el locu estoy, sin internet y es 1º de mayo!!!
besos

filo dijo...

Estre, Sierra Padre no es un libro es un fresco, una pintura increíble de una realidad serrana totalmente posible. Ella pinta, todo el tiempo situaciones, gestos, decires es apasionante! Un amigo me dice que Caravana es mejor no sé, lo agarré de una mesa de saldos (a 12 pesos) y estoy feliz.
Lo de la internetitis como tantas itis guardé reposo y ya estoy repuesta. Besos!

angie angelina dijo...

a ver miro mi biblioteca cercana y digo:
retrato del artista cachorro- dylan thomas
la multitud errante- laura restrepo
amores de invierno- alonso cueto- autoayuda- lorrie morre
Bss

Mishíguene kop dijo...

Hace una semana por fin compré los Diarios de Cheever por apenas 30 pesos, que para mí es el tope en un libro. Me están gustando mucho. Se agradece la recomendación.

Estrella dijo...

Qué bueno Mishiguene, vale la pena leerlos, a pesar del dolor o la tristeza que a veces producen.
Gracias por pasar!!