30.7.07

Primeras frases


"Quisiera no haber visto del hombre, la primera vez que entró en el almacén, nada más que las manos; lentas, intimidadas y torpes, moviéndose sin fe, largas y todavía sin tostar, disculpándose por su actuación desinteresada. Hizo algunas preguntas y tomó unas botellas de cerveza, de pie en el extremo sombrío del mostrador, vuelta la cara -sobre un fondo de alpargatas, el almanaque, embutidos blanqueados por los años- hacia afuera, hacia el sol del atardecer y la altura violeta de la sierra, mientras esperaba el ómnibus que lo llevaría a los portones del hotel viejo".

Así empieza la novela corta Los adioses, de Onetti.
Irresistible. Magnífico.
Cómo olvidar esas manos, en medio de un almacén sombrío, relatada la escena por alguien que mira por nosotros, desde el otro lado del mostrador. Él, y no el de las lentas y torpes manos será el que contará la historia. Tendremos que creerle, el pacto está sellado. Sólo él sabrá contarnos la historia de un hombre que espera sin esperanza su destino final.
Foto: Zelmira Matarazzo.

6 comentarios:

lucia dijo...

¡qué buena la foto de zelmira!

el que espía... dijo...

Me gusta esta idea de ir juntando primeras frases memorables. La más repeetidaa sera ¿en un lugar de la mancha de cuyo nombre no quero acordarme??

Estrella dijo...

¿Viste, Lucía? A mi me encánto, muy para este principio de Los Adioses.

El que espía: y sí, ¿quién no concoe casi de memoria esas primeras líneas? Gracias por el comentario.

La condesa sangrienta dijo...

Borges afirmaba que si un libro no te atrapaba desde el inicio había que dejarlo para otro momento (o para nunca, tal vez). A esa simpatía le llamaba "sinfronismo", Mirá la importancia que tiene entonces la elección de las primeras frases!

Anónimo dijo...

diculpas estrella pero no tolero la errata en mi autor preferido:

"lentas, INTIMIDADAS y torpes, moviéndose sin fe"

Dora

Estrella dijo...

Gracias, Dora, ya lo corregí. No lo copié directamente del libro, sino de un cuaderno en donde lo había copiada hace ya algunos años. Me confundió mi propia letra, qué cosa...