1.9.10

Iguales y distintos

Ya les conté que mis hermanos y yo nos reconocemos en ciertas taras. Pero a pesar del denominador común, arrastrado desde la misma infancia, cada uno carga con sus marcas individuales.
Una de nosotras (no voy a decir cuál) levanta papeles del piso, esté donde esté. Tan grande es su obsesión, que hasta sale a caminar por la playa con una bolsita para ir levantando aquellos papeles que se le hacen irresistibles. No puede contenerse, se le hace agua la boca como a mí frente a una torta de chocolate y naranja.
Cinco de nosotros somos más o menos cuidadosos con nuestra apariencia. Pero una, sólo una, no se mira en el espejo ni el día de su cumpleaños. Cada tanto, sale un fashion emergency. Una se ocupa de su pelo, otra de las manos, de la ropa, de los zapatos. Ella se deja, hasta que le agarra el ataque y nos grita: "¡¡Atrás!!". Total, para qué, pienso yo, si su corazón siempre anda arregladito.
La mayor odia los perros y en la otra punta de la escalera real, la menor los colecciona: tiene cinco y siempre va por más. Los mete en su cama, conversa con ellos, llora cuando al más feo le hacen un desaire, se deja lambetear sin descanso.

Hay ciertas rarezas comunes a todos: somos hijos de la misma madre, una mujer sociable y conversadora que cada tanto nos dice: "¿se puede saber de dónde salieron ustedes?", cuando nos escucha refunfuñar porque algún evento a contramano nos saca fuera de nuestras cuevas. "Es que no tenemos conversación de cóctel", se defiende una en nombre de todos.
Pero hay más: compartimos una extraña rareza -si se me permite semejante redundancia-, que flota en el ambiente como una marca de nacimiento de la que las mujeres no nos podemos desembarazar... sólo las mujeres, porque ÉL... ¡vaya si pudo!
Resulta que somos demasiado puntuales. La puntualidad llevada a ese extremo se convierte en un defecto que nos hace avergonzar. Un impuntual (grave) frente a cinco puntuales por demás. Si la cita es a las 10, nosotras llegamos 9,45. Mi hermano, a las 11 o a las 12, si es que llega, porque también puede hacerse humo.
Lo mismo nos pasa allá donde vayamos. Primeras, siempre primeras. Aunque nos propongamos quebrar la barrera de la puntualidad, aunque nos distraigamos en el camino con el propósito de sorprender a los otros, nada. Ahí estamos, unos minutos antes de la hora acordada.
¿Tendrá la culpa nuestra madre?
Para mí que sí.

37 comentarios:

fedet dijo...

¿probaste los cuadrados de chocolate y naranja de Nucha?

Yoni Bigud dijo...

Tengo la misma costumbre que ustedes, aunque algunas veces logro ubicarme en situación. Uno no llega a una fiesta a la hora que le dijeron. Se llega un rato más tarde. La solución que yo le doy es programar mi llegada tarde y cumplir con el plan.

Un saludo.

El Caballero de la Luna dijo...

Comparto la obsesión. La puntualidad es un rasgo de estilo tanto como una confesión de inseguridad, una diversa concepción del tiempo, un compromiso con el pacto social. También es una buena excusa para andar con un libro encima, porque siempre hay que esperar a los impuntuales.

Carlos Boniver dijo...

"la puntualidad es la cortesía de los reyes" le enrrostré a una compañera de taller que siempre llega tarde con aires de grandeza, y luego agregué "será que vos no sos una reina". No me saludó más.

dejamuchacho dijo...

Ante todo, porque culpa?
Después sigo.

La condesa sangrienta dijo...

También soy super puntual y me enojan los impuntuales porque hacen uso de mi tiempo sin permiso.

maray dijo...

yo tambien soy puntual. Me acuerdo que, en en dia de mi matrimonio, al contrario de todas las novias, llegue antes del horario. Y tuve que me mentener escondidita hasta llegar la hora de la ceremonia...me mori de verguenza...

El Gaucho Santillán dijo...

Yo soy muy puntual, y solo espero 15 minutos. Y me VOY.

(sì, ademàs de puntual, soy un poco nazi!)

Una vez me fui de una entrevista de laburo.

Que se creen?

Saludos

Cristal dijo...

Leyendo me acordé de Mastronardi, que odiaba ser puntual. Si llegaba a tiempo a un lugar, daba varias vueltas a la manzana antes de entrar, para retrasarse a propósito.

Estrella dijo...

FEDET,

Ay, no, qué rico.

YONI,

Sabés que yo hago lo mismo, pero ni así lo logro, para mi desesperación, llegó puntualmente!

CABALLERO,

Siempre, siempre, hay un libro en mi cartera para esos casos.
Digo acá porque allá no se puede: qué bueno su blog, sus últimas entradas.

CARLOS BONIVER,

Ja, me imagino. Pasa que el impuntual no tiene conciencia de su defecto, no lo ve.

CONDESA,

Yo antes me enojaba, ahora no, porque me curaron de espanto dos queridísimas amigas. Con ellas, solo con ellas, soy impuntual y más (si me leen, sabrán :)).

DEJAMUCHO,

Yo tengo mi teoría y por eso la culpa a nuestra madre:´como éramos muchos, siempre nos andaba apurando: dale, bañate rápido que hay cola, dale, terminá de comer, dale esto y dale aquello. Pobre mi madre querida, suerte que no va a leer esto.

MARAY,

Ja, ¿en serio? y sí, como se va a llegar tarde a la propia boda!!

GAUCHO,

También me he ido de algunos lugares, pero ya no, ahora espero, me han domesticado...!

CRISTAL,

Entonces, las veces que, como Mastronardi, yo también di vueltas para no llegar temprano. Siempre me llamó la atención lo lento que avanza el reloj en esas circunstancias: una vuelta manzana no es nada, 1 minuto, nada más!

La herida de Paris dijo...

La impuntualidad delata un egoismo.

En definitva el impuntual considera mas importante su tiempo, que el de que espera.

Y eso es lo que enoja, mas que la espera en sí misma.

Saluods puntuales.

S. U dijo...

el "Atrás!" me sonó a la empleada pública de Gasalla.
Me gustó lo del orden y que cada han tenga un cuidado distinto, el pelo, las manos, la ropa, todas juntas son la mujer ideal.
Bss

S. U dijo...

hna, quise decir

lucia dijo...

este tipo de posts son mis favortitosss!! gracias!

yo tambien heredé este temita... pero creo que ser demasiado puntual es también ser impuntual!

de todas maneras, no estoy en contra de los impuntuales, aunque me hacen enojar muchas veces; creo -de verdad- que tienen un problema muy serio: no saben cuanto tiempo dura UNA HORA; Un MINUTO! ¿se imaginan lo que es vivir asi? no es egoísmo ni una eleccion...

un beso a las tías locas!

Estrella dijo...

HERIDA,

Así me parecía a mí, pero estas amigas mías tan amorosas como impuntuales, me hicieron recapacitar. Ahora creo que les pasa lo que dice Lucía en su comentario. Hay un problema ahí :)

S.U.

Si nos vieras en acción, Silvia, entenderías lo que dice Lucia (tías locas). Está bueno lo de la hermana ideal.

LUCÍA,

vos podrás decir, entonces, que la culpa es mía... ¿lo es?
Has dado en el blanco!: NO SABEN CUÁNTO DURA UNA HORA!!! Perfecto!
Sabía que te iba a gustar este post!

Mary Poppins dijo...

iba a decir que suelo llegar 10 minutes tarde, pero despues de leer a Opi digo que .... que lindo dia!!!

S. U dijo...

UY Lucia:
Yo tb suelo llegar antes a los lugares, nunca se me habia ocurrido que eso tambien era una clase de impuntualidad!!! (pero ahora que lo pienso, lo es).
Bss

Angie dijo...

Buenísimo. Nos describís tan bien a todas, y a nuestra infancia!

dondelohabredejado dijo...

Soy muy puntual. Antes me enojaba esperar. Con el tiempo me di cuenta de que no ganaba nada con enojarme, así que cuando tengo un encuentro llevo un libro o algo que hacer por si lo necesito.
Me resulta grave eso de odiar a los perros...
Un abrazo.

conocido de la vida dijo...

Soy un enfermo de la puntualidad, tan enfermo que envidio a los impuntuales.

Carlos G. dijo...

Muy divertido Estrella.
"no tenemos conversación de cóctel" ¡muy bueno! primera vez que lo escucho: lo voy usar seguido, porque yo tampoco tengo de eso.
También sufro de impuntualidad inversa ¿o será mejor llamarla impuntualidad positiva?

Reina dijo...

yo solia ser puntual hasta que me harte de siempre tener que esperar al otro y trabaje para ser impuntual... no mucho, pero lo suficiente como para no ser la primera. (mmm ahora que lo pienso supongo que tendré que analizar el por qué de este punto je!)

a mi tambien me copan estos posts y trato de descifrar cual es cual jajaj (muy A. L,no?)

dejamuchacho dijo...

No entendiste mi pregunta, porque culpa por ser puntual?
Yo agradeceria a tu madre que sean puntuales. Esta bien bueno ser puntual aunque haya que aguantarse a los demas que no lo son. Yo soy de los que tienen que esperar en el auto para bajar, lo cual como dijo alguien mas arriba es siempre bueno para leer un rato.
(quien es la papelera??????)

S. U dijo...

Adhiero al libro de Conocido y Dondelo, totalmente. (en caso de puntualidad negativa o impuntualidad positiva, muy bueno!)

() dijo...

no obstante se observa o deduce que ciertos puntuales, acaso comprometidos en un empacho o regocijo impiadoso, casi, y por vicio de la virtud, ansían un impuntual. y aquí están, estamos, sucedáneos de la gracia, para vindicarlos, tirarles el cuerito. o estaremos, seguro. eventualmente.
tarde.

Gamar dijo...

Algo muy bueno que se deja ver es que son muy unidos.
Yo soy puntual, pero en mi concepto de puntual, que es llegar justo. No sé esperar y si me hacen esperar me voy o les hago sentir muy mal cuando llegan, sea quien sea. Así me va también, soy un antisocial.

Betina Z dijo...

Veo que por aquí, los puntuales somos mayoría...
Los impuntuales me fastidian, pero aunque me lo proponga, no puedo esperar 15 minutos e irme. Siempre pienso: "¿y si justo ahora me voy y llega? Bué, a ver, 5 más..." Y así termino clavada una hora.
Creo que hay impuntuales e impuntuales. Unos, en efecto, son simples egoístas; otros, como dice Lucía, tienen un "problema", es decir,son impuntuales a su pesar. Algo les sucede que les IMPIDE llegar a tiempo, por más que se lo propongan.
También conozco "impuntuales a la inversa" (¡buena definición!).
Lindo post, muy Estrelleano :)
Ah, me encanta Liniers.

AutoeStigma-O.O dijo...

Yo tengo una hermana y somos totalmente opuestas... ella es 4 años mas chica que yo... pero lleva la vida de otra manera... y si!! es puntual no se como hace pero siempre esta a tiempo... y sale maquillada arreglada y todito todo!! yo salgo a medio cambiar con un nido en la cabeza y aún así llego tarde... no se... y la culpa es mía! jajajaja porque mis viejos son igual de puntuales... pero bueno que se le va a hacer... todo lo que yo tenga que hacer desp de las 12 del mediodía por favooorr!!

lucia dijo...

reina, me perdi eso de muy A. pueden ser muchas personasssss, dame pistas

lexi dijo...

jajajja yo también soy hiper puntual, ahora a veces me escondo si llego muy teprano, un abrazo y otro al impuntual! (que lo conozco) jaja

dr 7 dijo...

Son todos tan puntuales, mejor me voy de acá. Pero me divertí con el post de los hermanos, cuente más.

La candorosa dijo...

Lo que la sangre hereda, no se puede cambiar, o al menos cuesta mucho hacerlo!!

Mi enfermiza puntualidad, es heredada, realmente.

Abrazotes!!

Estrella dijo...

MARY,

Diez minutos tarde: tolerable, estás perdonada, opi dice :)

ANGIE,

Apenas unas cositas, habría mucho más, ¿no?

DONDE,

Es una manera de decir (aquello de que odia a los perros), digamos que no le caen simpáticos. Yo, para hacer la cosa más interesante, je.

()

Mmmm, eso de que ciertos puntuales ansían un impuntual es un tema que deberá ser desarrollado. Apuesto por usted, hágalo!

GAMAR,

Muy bueno el "así me va"!

BETINA Z,

Cuando vi esa tira de Liniers me sentí muy identificada. El que espera desesperada, se decía en una época. Pero es como dice Lucía, para los impuntuales, una hora no es una hora, son miles, de ahí el desquicio (:). En cambio, los puntulaes sabemos cuando dura cada minuto. ¿Seerá genético?

AUTOESTIGMA,

Ahí tendrás una pelea eterna con tu hermana. Pobrecita vos, pero recontrapobrecita ella!

REINA, LUCÍA,

Tampoco descifro las iniciales, REINAAAA, ¿....?

LEXI,

El que vos conocés es terrible, hasta sus hijos lo tienen calado. Se cree que una hora dura cuatro, ¡cuatro!

DR 7,

Al fin un hombre impuntual!

CANDOROSA,

¿Será?

Anónimo dijo...

Estos posts son los mejores, porque me imagino a una y cada una de ustedes. La descripción es muy precisa y con respecto a la puntualidad, el tema me desarma porque no la conozco, ni puedo acercarme.

lucia dijo...

A.L es "Abuela Lica" jajaja

T.M. dijo...

Creo que la puntualidad es algo que no solo se hereda, sino que la sociedad obliga cual dogma. Soy, fuí y seguiré siendo estrictamente puntual , aún más que ello llego una hora antes para preparar la escena del encuentro y repasar lo que voy a decir o preguntar. Suelo aprovechar el tiempo para estudiar a las personas cercanas, inventarme historias de acuerdo a la lectura que hago de ellas, tomo mínimo dos cafés y cuando podía varios puchos; organizo el resto del día y leo. Será por eso que no soporto a mis hermanos que son totalmente impuntuales, si me toca salir con ellos termino arruinada de los nervios. Es que hasta son capaces de perder los aviones y correr los trenes. Nunca ví un despiste tan grande. Y eso que somos una misma familia con padres que fueron normalmente puntuales.

cristina dijo...

jaja, muy buen post.

Por suerte hoy mi corazón esta arreglado, y mi exterior aunque ustedes crean que no,también, yo me siento yo, despeinada, con jeans y sweaters heredados del año de maria castaña, pero asi siento que soy yo.Cuando viene el Fashion emergency, al principio me enojaba, ahora gracias al responsable de mi coraz{on arreglado,ya me divierte y lo acepto, pero ahi no soy yo. No digo que no me guste verme recién salida del fashion, pero no me siento yo. Igual ahora a la vejez viruela, me estoy arreglando un poquito más. Pero crease o no me cuesta. Muy divertido el post.
Gracias Hermanas por estar siempre.